Continúa en un limbo el reclamo de África para ocupar un escaño en el Consejo de Seguridad

Jueves 18 de octubre de 2012

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Titulo: Continúa en un limbo el reclamo de África para ocupar un escaño en el Consejo de Seguridad

Autor: Thalif Deen

Idioma: Inglés

Temática: ampliación del Consejo de Seguridad, África, Naciones Unidas

Después de veinte largos años de negociaciones sobre una propuesta ampliación del Consejo de Seguridad los países africanos continúan siendo excluidos – incluso a pesar de que los líderes africanos se quejan porque la comunidad internacional no ha dado respuesta a sus demandas para ocupar dos escaños en el órgano más poderoso de las Naciones Unidas.

Cuando los jefes de estado escalaron el podio durante el período de sesiones de la Asamblea General el mes anterior, una abrumadora mayoría de los más de cuarenta líderes políticos africanos hicieron críticas al proceso de marginalización de su continente.

Orador tras orador se quejaron de la continuada ausencia de África entre los países que detentan cinco asientos permanentes en el Consejo de Seguridad - los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia.

El reclamo de larga data formulado por África para al menos contar con dos asientos permanentes con poderes de veto, y cinco asientos no permanentes, tal como acordaron los jefes de estado africanos en marzo de 2005, sigue estando muy lejos de materializarse en una realidad.

Según el Dr. Kwane Akonor, profesor asociado de ciencias políticas en la Universidad Seton Hall en Nueva York, y quien ha escrito profusamente sobre asuntos políticos y económicos en el continente, existe una razón para esta situación.

"Es una verdad de Perogrullo que la membrecía y las relaciones de poder en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas resultan anacrónicas y no equitativas dada las realidades geopolíticas del Siglo XXI”, le manifestó a IPS.

Pero cualquier reforma significativa que pretenda realizar cambios en los miembros o en los procedimientos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas enfrentará una feroz Resistencia de parte de los cinco miembros permanentes con derecho al veto, que no están dispuestos a renunciar fácilmente a sus derechos, expresa Akonor, quien también es director del Centro de Estudios Africanos y del Instituto Africano de Desarrollo, un grupo de expertos con base en Nueva York.

Joyce Banda, Presidente de Malawi, al intervenir el mes pasado durante el periodo de sesiones ante la Asamblea General dijo que África constituye la región más extensa dentro de las Naciones Unidas y que una muy importante proporción de los temas debatidos en el Consejo de Seguridad tienen que ver con el continente africano.

Pero, a pesar de todo esto, el reclamo de larga data formulado por África sigue estando en un limbo.

Robert Mugabe, presidente de Zimbabue durante un largo período de tiempo, fue uno de los que exigió, de forma más vehemente, la representación en el Consejo de Seguridad.

"¿Hasta cuándo continuará la comunidad internacional ignorando las aspiraciones de todo un continente formado por 54 países?, se preguntó.

Formuló las siguientes preguntas: "¿Acaso constituye esto un ejemplo de buena gobernanza? ¿Podemos decir que esto es democracia? ¿Acaso constituye esto un ejemplo de justicia? No debemos dejar que se nos compre con promesas vacías, ni tampoco debemos aceptar un ajuste cosmético del Consejo de Seguridad que se nos presente como una reforma”.

El presidente de la Gambia, Yahya Jammeh manifestó, "Nuestra seguridad colectiva seguirá siendo socavada por consideraciones geopolíticas a menos y hasta que encontremos el valor para realizar reformas en el Consejo de Seguridad."

Varios líderes y otros funcionarios de África formularon igualmente su exigencia para lograr una representación permanente ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas entre los que se incluyen los de los siguientes países: Guinea Ecuatorial, la República Centro Africana y Tanzania.

En una reunión de líderes africanos celebrada en Etiopía en marzo de 2005, la Unión Africana (UA) que representa virtualmente a todos los estados en el continente, aprobó una resolución donde se pedía dos escaños permanentes y cinco no permanentes en el Consejo de Seguridad.

Pero la Unión Africana no identificó los dos países que debían ocupar los asientos de forma permanente porque ese tema sigue siendo un elemento divisorio, ya que existen al menos tres países que formulan ese pedido: Sudáfrica, Nigeria y Egipto, entre otros.

La resolución esbozó las siguientes condiciones: Aún cuando África se opone, en principio, al derecho al veto, se considera que mientras este poder exista, y como elemento de justicia común, deberá estar asequible a todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

En segundo lugar, la Unión Africana debería ser responsable de la selección de los representantes de África ante el Consejo de Seguridad y lo que es mucho más importante, el tema del criterio para la selección de los miembros africanos del Consejo de Seguridad deberá ser un asunto a ser determinado por la Unión Africana, tomando en cuenta el carácter y la capacidad representativa de los que resulten seleccionados.

Akonor le expresó a IPS que para África el asunto de la representación resulta algo de más tensión ya que no al parecer no se ha llegado a un acuerdo sobre qué (o cual) país representaría al continente ante el Consejo de Seguridad.

"La parálisis existente entre los líderes africanos, cuando se refiere a cómo se verá representado, ha contribuido a la marginalización del continente en los debates sobre cualquier medida plausible para la reforma,” expresó.

Argumentó, una solución es que los estados africanos tomen en serio el concepto de Pax Africana y comiencen a confiar en sí mismos cuando se refiere al establecimiento, puesta en vigor y consolidación de su propia paz y seguridad.

Tal como están las actuales negociaciones, existen cuatro países (G4) que marchan a la cabeza para ocupar los asientos permanentes (sin derecho al veto): India, Brasil, Alemania y Japón.

Un observador político que cuenta con una vasta experiencia y que ha estado supervisando las negociaciones le expresó a IPS que la respuesta más sencilla es que el G4 nunca les dio a los países africanos un compromiso sólido respecto a los dos asientos para África (con poderes de veto).

Posteriormente, el G4 cedió a su solicitud de contar con el poder del veto, y accedió a una nueva categoría de “asientos permanentes SIN derecho al veto”. Pero esto es algo no aceptado por el Grupo Africano.

Si los africanos hubieran cerrado filas al lado del G4, ellos hubieran alcanzado la requerida mayoría de dos tercios en la Asamblea General lo que les hubiera posibilitado impulsar su reclamo de escaños permanentes, continuó expresando.

El Reverendo Gabriel Odima, presidente del Centro para la Paz y la Democracia en África, le dijo a IPS que no existe duda alguna de que Occidente ha marginalizado al continente africano. Pero igualmente culpó a los dirigentes africanos por ese status quo.

Señaló que la pobreza y los conflictos son las herramientas básicas y las fuerzas económicas que han devorado al continente africano durante años.

"La incontrolada corrupción en países como Uganda, Nigeria y Kenia les brinda una oportunidad a los principales actores dentro del Consejo de Seguridad para impedir que África ocupe dos asientos permanentes en el Consejo de Seguridad," manifestó.

Según expresó el Reverendo Odima, la ausencia de democracia, los abusos contra los derechos humanos y la pobre gobernanza continúan socavando los esfuerzos de África para desempeñar un papel en el escenario mundial.

"¿Cómo sería posible ocupar asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando el continente ha sido incapaz de evitar la masacre en la República Democrática del Congo, las violaciones a los derechos humanos en Uganda y la emergente crisis en Kenia? ¿Cómo esto podría ser posible cuando los dirigentes africanos no han sido capaces de manejar sus propios asuntos internos?”, se preguntó.

La comunidad internacional debería ayudar a África a salir del estigma del legado colonial hacia una sociedad viable donde el hambre no constituya más una amenaza a la existencia humana, donde las boletas sustituyan a las armas, y donde los dictadores sean enjuiciados y tengan que responder por las atrocidades cometidas contra sus propios pueblos, añadió.

Ver en línea : Reclamo de África para ocupar un escano en el Consejo de Seguridad sigue en un limbo

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