Libre comercio – África: ¿cómo obtener beneficios de los nuevos socios?

Lunes 1ro de julio de 2013

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Fuente: Diario "El Quotidien".

Tipo de documento: Entrevista.

Tema: Libre comercio.

Palabras claves: comercio, sur-sur, países emergentes, ENDA CACID.

Actualmente, África es objeto de todo tipo de atenciones. La visita de Barack Obama a Dakar en estos momentos, antes de proseguir su periplo por otros países del continente, muestra ampliamente que hemos dejado atrás la época cuando se ignoraba completamente el continente, incluso cuando las grandes potencias del mundo lo despreciaban. Este viaje surge justamente después de la gira del nuevo Presidente chino Xi Jiping por algunos países del continente e indica que ninguna potencia quiere perder su oportunidad y su parte en los recursos de África. Los abundantes recursos en minerales, así como su potencial estratégico, hacen de este continente un socio con el cual el mundo entero quisiera negociar de buena gana. Ante esta ofensiva de encantos, de los cuales el continente es objeto, no es fácil percibir la estrategia africana. Aïssatou Diallo, responsable de programas en el Centro Africano para el Comercio, Integración y Desarrollo (ENDA-CACID), experto en las relaciones con los países emergentes hace en este artículo un análisis frío. Sin apasionamiento alguno, nos indica las vías de solución para que África obtenga beneficios y provechos de estos nuevos socios.

La TICAD V concluyó en Yokohama, Japón el mes pasado. ¿Cuál pudiera ser la decisión concreta de esta Conferencia en beneficio de África?

Para mí, lo interesante de la TICAD (Conferencia Internacional de Tokio sobre el desarrollo de África) que recién concluye, es la implementación de un plan de acción claro. Existe un documento publicado en inglés, en el sitio Web del Ministerio Japonés de Relaciones Exteriores, es un plan de acción que abarca del 2013 al 2017. Éste presenta las distintas acciones que emprenderá la cooperación japonesa en África en distintos campos: la agricultura, la industria o las infraestructuras. Ese modelo se asemeja muchísimo del chino. Es decir, al finalizar cada FOCAD (formación continua abierta y a distancia) hay un plan de acción que define los términos de la cooperación para los dos próximos años que siguen al futuro FOCAD. Lo interesante es que actualmente los africanos están al tanto de lo que piensa hacer Japón en África, conoce los diferentes mecanismos de intervención, los distintos actores implicados, ya sea en Japón como en África. Y así podremos seguir la evolución de estas relaciones. Efectivamente ¿qué podemos sacar de esto? La transparencia de las actividades que Japón tiene intención de desarrollar en cooperación con los países africanos y nosotros tenemos la oportunidad de poder medir la evolución de estas relaciones en la próxima TICAD, que se celebrará dentro de cinco años.

Observamos también que es la primera vez que Japón asume un compromiso en término de cifras tan importantes desde el punto de vista financiero. ¿Qué se puede deducir de esto?

Quizás debemos colocar esto en un contexto, lo que sería interesante. África había sido declarada en los años 1980 un continente ¨ perdido ¨ y ahora se presenta como el gran reto para todos. Europa, así como los Estados Unidos regresan, porque aquí se encuentran las potencias emergentes. Japón también quiere su espacio en esta nueva configuración de las relaciones. Desconozco las verdaderas intenciones de Japón, pero pienso que cualquier país que hubiera ya iniciado cierta relación con África, aún cuando se hubiera retirado un poco, debería regresar. En la medida en que hoy en día se multiplican los actores y que África tiene una gama de socios mucho más importante que al principio del 2000 e incluso en los años 1990. África está actualmente en el centro de la mira de todos y de todas las estrategias. Tenemos aquí a los países emergentes y las antiguas grandes potencias que quieren regresar. Es bueno recordar, que fue Japón quien organizó la TICAD en 1993, es decir, no sucedió ayer… En un momento dado, nos preguntábamos si la configuración del FOCAD no se inspiraba de la de la TICAD. Quizás es muy natural que Japón quiera regresar para recuperar su lugar de antaño, convencido de que él fue el primero en poner en marcha este tipo de marco de cooperación.

Sabemos que en Asia, existen fuertes rivalidades entre Japón y China, así como la India, el tercero en esa discordia. ¿No pudiéramos ver en este regreso forzoso de Japón, una voluntad para reposicionarse en el marco de esta rivalidad regional?

Precisamente, respecto de estas atenciones, no tenemos el sentimiento de que África tenga una clara visión, en primer lugar a nivel regional y después a nivel de los países por separados. Ahora bien, Ud. nos menciona un plan japonés estructurado, casi similar al de China. Tenemos a China, India, Turquía y otros… ¿Qué nos propone entonces África?

Lo relevante es que África es un conglomerado de 54 países, cada uno con su visión, su estrategia, tanto en el espacio subregional como regional. Sería interesante observar lo que está sucediendo en el COMESA (Mercado Común para África Oriental y Meridional). Hay países que están en el COMESA y al mismo tiempo en la CAO (Comunidad del África Oriental), cuando pudieran existir divergencias o desacuerdos en las políticas entre la CAO, el COMESA y la CCDAM (Conferencia de Coordinación del desarrollo del África Meridional) y la SACU (Unión aduanera del África Meridional). Por lo tanto, lo importante es ver que en primer lugar, en términos de distribución geográfica no estamos organizados estratégicamente. Pero lo que tenemos que definir si existe una verdadera coherencia a escala subregional. Tenemos una Unión Africana, pero ¿la visión política de esta Unión es coherente con la de las subregiones, con la de los países? Y todo ese grupo de países se enfrenta a un solo Japón, una sola China, una sola India, es decir a países coherentes. Cuando se convocan cumbres, no asistimos como Unión Africana-Asean, sino son los países africanos frente a la India, Turquía, Japón, China y otros. En resumen, se trata de un conjunto de coherencias que enfrentarán a personas que tienen políticas y estrategias nada improvisadas. Ya en 1978, uno de los primeros viajes de Deng Xiao Ping fue al Sudeste Asiático, principalmente a Singapur. Y lo más impresionante fue ver cómo esos países, gracias al desarrollo de Japón, llegaron a convertirse en dragones y que esos dragones se convirtieron en tigres, justamente en el Sudeste Asiático. Y cuando el presidente regresó a China, creó las zonas de economía especial. Tomemos el ejemplo de Senegal, desde 1974 tenemos zonas francas, pero ¿cuál fue el impacto de esas zonas francas en el proceso de industrialización de Senegal? Con el arribo de China, algunos países africanos tuvieron el acierto de tratar ellos mismos de crear zonas económicas especiales, a imagen y semejanzas de las de China. Pero ¿cómo transformar esas zonas económicas especiales? Creo que hay algunas: en Egipto, en Argelia, en Zambia, en Etiopía, dos en Nigeria y en Isla Mauricio. Pero ¿cómo lograr que esas zonas económicas especiales contribuyan al crecimiento de la industrialización y que sean también, coherentes? ¿Cuáles son las necesidades de África en términos de industrialización? Se necesita producir. En el presente China plantea: ¨ 0 arancel por un 97% de productos africanos ¨; pero ¿nosotros producimos ese 97% de productos? ¿O se trata precisamente de un 97% de materias primas? Esa es la gran interrogante. Aunque estos países nos abran sus fronteras y nos ofrezcan las oportunidades ¿cómo vamos a utilizarlas? Esta es la pregunta que debemos hacernos, ahora, no dentro de diez años, ni dentro de veinte. Ahora. Si nos referimos actualmente a Japón, es porque este país fue financiado por los Estados Unidos. Recibieron una inyección de financiamiento que los desarrolló y ese mismo financiamiento permitió que el Sudeste Asiático se desarrollara. Si África tuviera ahora el financiamiento de Japón, de China, de Corea, de Brasil, de la Unión Europea o de los Estados Unidos, los que están tratando de regresar, ¿cómo lograr que estos financiamientos nos sean beneficiosos, al estilo del Sudeste Asiático?

Al escucharle, nos pudiéramos preguntar, si nuestras organizaciones regionales y subregionales nos sirven de algo. ¿No sería más provechoso para algunos países del continente negociar en solitario con los socios con sus propias estrategias de desarrollo?

Las organizaciones subregionales representan oportunidades favorables, si tenemos en cuenta que África fue fragmentada en pequeñas porciones. Tomemos Lesotho, por ejemplo, salimos de Sudáfrica para entrar en Lesotho, para luego regresar a Sudáfrica. Lo mismo sucede con Gambia. Por ende, estamos ante mercados tan limitados que esos países no logran salir a flote si no cuentan con el empuje de los grandes. Por ejemplo, tenemos el caso de la CEDEAO (Comunidad Económica de los Estados de África Occidental), la que representa 300 millones de personas, este conjunto puede enfrentarse a los socios exteriores. Se cuenta con todos los recursos y los medios necesarios para construir una industria en el espacio de la CEDEAO. Si ponemos énfasis en las estructuras, éstas podrían impulsar la producción, pero también la circulación de bienes. Siempre nos planteamos el hecho de producir o de extraer para exportar, quizás sería una mejor idea de extraer o producir in situ, priorizar el mercado subregional y si tenemos excedentes, entonces se exporta. Porque los primeros socios de China están en Asia, sin contar a los Estados Unidos. Es decir, desde el punto de vista estratégico, China se centra en Asia. Los Estados Unidas se centran en el TLC. Europa se centra en Europa, Alemania, Francia se centran en Europa. ¿Por qué no nos incorporamos a esa óptica de priorizar ¨ lo nuestro primero ¨? Un ejemplo impresionante es ver cómo Camerún es autosuficiente en materia alimentaria mientras que en Somalia hay una gran hambruna, o que Nigeria sea una de las mayores potencias petroleras de este continente mientras que África sigue teniendo problemas para abastecerse de petróleo o que tenga problemas energéticos. Tenemos el sistema hidroeléctrico mayor en África, baste con ver el gas que sale de Nigeria para perderse en el aire, a eso le llamamos despilfarro. Para fabricar los teléfonos móviles se saca el coltán del Congo.

No tenemos la tecnología para hacerlo nosotros mismos

Pienso que tenemos los recursos humanos necesarios, la materia gris necesaria, pero quizás a ellos les cuesta trabajo decidirse porque no hemos creado las estructuras necesarias para explotar nuestras capacidades al 100%. Vemos cómo Japón ofertó 800 becas para estudiantes, la China hizo otro tanto. ¿Cómo lograr que se utilicen oportunamente los estudiantes a su regreso? ¿Cómo lograr que lo que ellos aprendieron en esos países, sea útil para el continente a su regreso?

La ausencia de una política estructurada lleva a menudo a nuestros socios a la deriva, vemos a los chinos cómo cubren los sectores informales de la economía, cuando en principio, éstos deberían ocuparse por las poblaciones locales… En la actualidad, cualquiera no puede instalarse y abrir un negocio en China, porque ellos han creado las barreras, las políticas que protegen algunos sectores de la vida. Lo mismo sucede en India o en otros países. Incluso en Francia existen sectores que los extranjeros no pueden ocupar, porque constituyen sectores estratégicos. Por consiguiente, tenemos que definir qué es estratégico para nosotros en el presente. ¿Cuál es la prioridad de Senegal en estos momentos? Hay que determinar cuáles son nuestras estrategias y tenemos que promoverlas creando barreras y políticas que harán que los pequeños segmentos de mercado que emergerán de esta protección se conviertan en una decena de años en grandes grupos. Volvemos una vez más a la coherencia. Se trata de la formulación de políticas que podrían proteger los sectores claves para que los segmentos puedan crecer y exportarse. Las industrias Tata en India se protegieron hasta verlas crecer en el país y luego exportarlas. La asociación no es sólo un foro organizado donde nos reunimos y se expresan cifras, es una construcción. Y esa construcción es política, estratégica y económica. Todo este engranaje permite proteger al país y obtener beneficios del mejor socio en un marco de respeto mutuo.

¿Es bueno para África tener una multiplicidad de socios?

Creo que no sólo es bueno, sino que nos da más libertad. Hoy no nos pueden imponer hacer otra cosa. Cuando estamos ante la estrategia de la Unión Europea y de los Estados Unidos, observamos que ya han comprendido que si nos amenazan con retirarse si no hacemos lo que desean, otros los sustituirán inmediatamente después. Esto nos permite gozar de cierta libertad. Esto nos permite también tener varias fuentes de inspiración. Los países de África, de Asia y de América Latina, todos procedemos de la misma base. Quizás nosotros nos podríamos inspirar en sus ejemplos para llegar hasta donde ellos han llegado. Pues pienso que como se habla hoy de Asia o de América Latina, también se debería hablar de África. Contamos con gigantes que podrían tirar de los demás países hasta llevarlos hacia delante. Esto sucedió en América Latina y en Asia. ¿Cuál es el papel de Nigeria en la subregión, el de Sudáfrica a escala continental? Estos países tienen el potencial para aprovechar unos y otros de los esfuerzos mutuos e invertir en otros países, porque tienen empresas y pueden lograrlo. Pueden establecer relaciones comerciales para comercializar con nosotros, en vez de estar mirando hacia el exterior, fuera del continente. De esta manera, los socios serían meros complementos.

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