Caso Rico: un juicio que impide la defensa y pisotea los derechos

Jueves 17 de octubre de 2013

Autoría: Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de la Petrolera Texaco (UDAPT)

Editorial y Canal: UDAPT

Tipo de documento: Noticia

Idioma: Español

Tema: Medio ambiente

Palabras clave: Contaminación, derecho a la defensa, justicia, petrolera y reparación ambiental.

Países y Regiones: Ecuador

La mañana del 15 de octubre, en rueda de prensa organizada por la Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de la Petrolera Texaco (UDAPT), se presentaron ante los medios de comunicación, organizaciones sociales y ciudadanía, las identidades de los indígenas y colonos, además de sus defensores, quienes están siendo enjuiciados por Chevron en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, acusados de extorsionadores bajo una ley que sirve contra las mafias y el crimen organizado. El juicio inició el día de hoy, 15 de octubre, ante el Juez Lewis Kaplan, quien aplicará la Ley RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act).

Pablo Fajardo, procurador común de los ecuatorianos en el famoso juicio contra Chevron señala que “esta acusación planteada por Chevron es la segunda victimización que realiza a los habitantes del norte de la Amazonía ecuatoriana y al mundo. La primera fue contaminar 450 mil hectáreas de selva virgen por malas prácticas extractivitas. Lo irónico es que Chevron busca “limpiar” su imagen, no reparando el daño sino silenciando a sus víctimas, a quienes acusa de conspirar para extorsionarla. Aunque esta teoría tiene el respaldo total del juez Lewis Kaplan es evidente que se trata de una farsa. No te tenemos miedo y seguiremos adelante hasta lograr justicia.”

La ley RICO, es una Ley Federal estadounidense, que tiene implicaciones tanto penales como civiles; fue creada en la década de 1970, para luchar contra la mafia y el crimen organizado. Chevron demanda a las comunidades ecuatorianas, sus abogados y representantes bajo esta ley, aduciendo que se trata de una organización delictiva que tiene el fin de extorsionar a la empresa. A decir de expertos, lo que hace la petrolera es comparar a los amazónicos con la mafia, lo que significa una agresión más a quienes han debido sufrir por la contaminación que dejó durante sus 24 años de operación en el norte de la Amazonia ecuatoriana.

Las últimas reglas para el juicio Rico reflejan que este proceso está armado sobre la base de violaciones a los derechos fundamentales de las personas, como serían la intimidad, privacidad de correspondencia, e inclusive el debido proceso por obstaculizar el derecho a la defensa a los amazónicos, quienes no podrán declarar ni siquiera sobre los daños ambientales y no tendrán derecho a un jurado que los escuche y tome una decisión justa. El juez que dirige este juicio, L. Kaplan, en los últimos años, ha favorecido a la petrolera, con dictámenes contrarios a la ley y los derechos de las personas, como sus recientes órdenes en las que prohíbe que los afectados den sus testimonios o presenten evidencia científica sobre la contaminación en la Amazonía, que es el origen de todo este caso.

Los representantes jurídicos de los ecuatorianos informan que esta no es la primera vez que Kaplan actúa a favor de la petrolera. El año pasado emitió un dictamen a través del cual ordenaba a todas las cortes del mundo que no ejecutaran la sentencia que la condena en Ecuador, asumiendo jurisdicción universal; sin embargo, esta decisión fue revertida totalmente por el Segundo Circuito, la corte superior del juez Kaplan.

Humberto Piaguaje, coordinador de las y los afectados por Texaco, fue enfático en señalar que “es tal la parcialidad de esta corte, que el juez no ha permitido declarar a ninguno de los afectados ecuatorianos a quienes acusa de mafiosos por pedir que limpie lo que dejó en nuestra tierra”. Para Piaguaje y sus representados, mafiosos son los miembros de Chevron que engañan y compran falsos testigos, hacen acuerdos por debajo con autoridades y mienten al mundo y a sus accionistas. Los mafiosos y los “ricos”, aquí son los funcionarios y abogados de Chevron”, sostiene Piaguaje.

Fajardo aseguró que el inicio de esta demanda en contra de los ecuatorianos, ante la Corte de Nueva York, se debe a que durante el litigio ambiental en Lago Agrio, Chevron no logró entregar pruebas que sustentaran ninguna de las irregularidades que acusa, lo que determinó que una vez comprobada su responsabilidad sobre los daños causados en la Amazonia, fuera condenada para pagar por la reparación ambiental de las zonas afectadas. “Rico es la carta que tiene Chevron para decir que no debe pagar los más de 19 mil millones de dólares que le impuso la justicia ecuatoriana. Sin embargo, cualquier resolución emanada por esta corte no tiene injerencia alguna ni en el Ecuador, ni en los otros países donde se realizan las acciones de cobro”, explicó Pablo Fajardo, abogado de los demandantes en el juicio ambiental, por lo que seguiremos con nuestras acciones de ejecución.

Según Juan Pablo Sáenz, también abogado de las comunidades y parte del juicio RICO, el juez Kaplan, fallará en contra de las comunidades y sus representantes, lo que es fácil deducir por las actuaciones que ha tenido en beneficio de la petrolera. Aseguró que “el caso Rico, está sustentado sobre las mismas denuncias falsas realizadas por la compañía durante el juicio en la Corte de Sucumbíos y ante la Fiscalía, en los que no aportaron ninguna prueba, por lo tanto no tuvieron ningún asidero. Estas denuncias inclusive han sido calificadas como maliciosas por la Corte Nacional, al considerar que solo respondían a la manipulación de Chevron”.

Finalmente recalcó Piaguaje que Chevron tuvo miedo de enfrentarse a un jurado serio, honesto y transparente, porque no tenía ninguna posibilidad de ganar, por ello “suplicó a su Juez que sea él quien decida, sin la presencia de un jurado”.

Cualquier fallo en el Caso RICO no tiene incidencia en el cobro de la sentencia

En la rueda de prensa señalaron que cualquiera que sea la resolución del caso Rico, ésta no incidirá en el cobro de la sentencia y no afectará en ninguna otra jurisdicción del mundo en donde se lleve a cabo la ejecución, con lo que queda claro que no podrá frenar o impedir las acciones que se llevan adelante en Brasil, Argentina y Canadá.

En el caso que la sentencia del Juez Kaplan sea contraria a los intereses de los ecuatorianos, se apelará al Segundo Circuito de Nueva York, donde los demandados anticipan que tendrán un verdadero acceso a la justicia en vista de las innumerables irregularidades y vicios de este proceso en manos del Juez Lewis Kaplan.

Los Afectados sostienen que en reconocimiento del injusto proceder del Juez Kaplan, es evidente que perderán este juicio; al respecto Humberto Piaguaje, a nombre de los afectados dijo no temer este fallo y que la decisión es apelar, con el convencimiento de que el Segundo Circuito hará justicia. Añadió además que la resolución de Kaplan no tendrá ninguna incidencia en la fase de ejecución, por lo que han instruido a sus abogados que prosigan con las acciones de cobro en todos los países conforme lo planificado.

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