Conectas lista argumentos contra la reducción de la mayor edad penal

Niños y adolescentes en la cárcel » Porque esa es una mala idea

Viernes 19 de abril de 2013

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Autor: Conectas Derechos Humanos.

Canal: Conectas Direitos Humanos.

Tipo de documento: Noticia.

Idioma: Portugués.

Tema: Derechos Humanos.

Palabras-clave: Asesinato, Educación, Juventud, Organizaciones Internacionales, Pobreza, Presos, Violencia institucional, Violencia social.

Países y Regiones: Brasil.

Resumen:

- Introducción.

- La verdad es que los jóvenes son más víctimas de la violencia que autores de crímenes graves.

- Propuestas de reducción de la mayor edad penal son inconstitucionales.

- El ECA (Estatuto del Niño y del Adolescente) es el mito de la impunidad del adolescente.

- “Desconsideración de la menor edad penal” es lo mismo que la “reducción de la mayor edad penal”?.

- Ondas conservadoras x pobreza.

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Consulta divulgada hoy por Datafolha muestra que la súper exposición en la prensa del asesinato del estudiante del curso de Radio y TV de la Facultad Cásper, Victor Hugo Deppman, de 19 años, por otro joven, de poco menos de 18 años, ha elevado a 93% el número de paulistanos favorables a la reducción de la mayor edad penal. Para 9% de los entrevistados por el instituto, hasta menores de 13 años deben ser considerados como adultos, porcentaje más elevado de los que se oponen a la medida: 6%.

Mientras tanto, si hubiera la opción de escoger cual sería el método más eficaz para reducir la criminalidad, 42% dicen que lo ideal sería crear políticas públicas más eficientes para jóvenes. Otros 52% sostienen que la reducción de la mayor edad penal mejoraría los índices criminales.

“Todo y cualquier homicidio es triste y lamentable y nos solidarizamos con las familias que han perdido sus seres queridos. Sin embargo, nuestro País cuenta con mecanismos que nos posibilitan construir políticas públicas encima de hechos concretos, datos y estudios, y no de propaganda alarmista y conmoción momentánea. Por el contrario, estaríamos frente a un paredón de ejecución, donde, en poco tiempo, la propia sociedad terminaría victimizada por sus ideas absurdas, reaccionarias, ineficaces, injustas y sorprendentemente populares”, dijo Lucia Nader, coordinadora ejecutiva de Conectas.

“Una de las propuestas que circulan menciona la creación de un régimen especial para mantener esos jóvenes como “presos especiales”. Eso solo fortalece una vez más el nefasto ideal del encarcelamiento masivo, cuyo resultado ha sido la aparición y el empoderamiento de facciones criminales que actúan en el sistema”, dijo Marcos Fuchs, director adjunto de Conectas.

Para contribuir al debate, la organización ha listado argumentos para refutar los errores más comunes que involucran este tema. Los mismos puntos aparecen en el Parecer Técnico al Proyecto de Decreto Legislativo del Senado Federal n. 539/2012, elaborado por una red de nueve entidades.

Otro documento de referencia en el tema ha sido elaborado en 2007 por Unicef. Ese texto lista argumentos sociológicos y jurídicos para rebatir a la idea que las sociedades deben de encarcelar sus jóvenes cada vez más temprano y por más tiempo, para contener la violencia. El estudio también apunta datos comparativos y diferentes medidas adoptadas en el mundo. Unicef alerta que “las políticas sociales poseen real potencial para reducir la involucración de los adolescentes en la violencia”.

La verdad es que los jóvenes son más víctimas de la violencia que autores de crímenes graves:

Los datos de la Fundación Casa (en SP) indican que la mayoría de los internados ha sido detenida por robo (44,1%) y tráfico de drogas (41,8%); mientras que por robo con violencia apenas 0,9% y por homicidio solamente 0,6%.

Un hecho que merece especial atención en el último Mapa de la Violencia es la edad de las víctimas. Se observa que no hay diferencias significativas de víctimas de homicidio entre blancos y negros hasta los doce años de edad. Sin embargo, en ese punto, comienza un doble proceso: por un lado, un íngrimo crecimiento del número de víctimas de homicidio, tanto blanco como negro, que aumenta significativamente hasta los 20/21 años de edad de las víctimas. Si vemos ese crecimiento tanto entre blancos como entre negros, percibimos que entre los negros el incremento es marcadamente más elevado: entre los 12 y los 21 años de edad, las tasas blancas pasan de 1,3 a 37,3 por cada 100 mil, es decir, aumenta 29 veces. Cuanto a las tasas de negros pasan de 2,0 a 89,6, o sea, aumentan 46 veces. Los datos, por lo tanto, apuntan que la política pública debe preocuparse por la mortalidad de los jóvenes, – principalmente de los jóvenes negros –, y no por la autoría de crímenes graves cometidos por los jóvenes.

Propuestas de reducción de la mayor edad penal son inconstitucionales:

Principales motivos: i) la afirmación de la edad penal es parte de los derechos y garantías constitucionales fundamentales de naturaleza individual, por lo tanto, son irrevocables; ii) Brasil es firmante de los tratados internacionales - a ejemplo de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU de 1989 – que confirman los 18 años como marco de edad penal;

i) La reducción de la edad penal es imbuida de una cuestión constitucional fundamental: ella es cláusula pétrea, siendo parte de los derechos y garantías fundamentales individuales de nuestra Constitución Federal de 1988. Un plebiscito o una enmienda constitucional no tienen fuerza suficiente para su revocación.

ii) La Convención Internacional sobre los Derechos del Niño – ratificada internamente por el Decreto 99.710/90 – establece que el niño (en Brasil, comprendido como las etapas de infancia e adolescencia) es el sujeto hasta cumplir los 18 años de edad. Se trata del primer marco etario para definiciones de derechos, deberes y políticas públicas correspondientes. Ese documento internacional se vincula con otros, como las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de a Justicia de Menores (Reglas de Beijing, 1985) y las Directivas de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil (Directivas de Riad, 1990). Todos esos documentos confirman que la edad penal debe dividir la etapa adulta de la etapa de niño e adolescente, y, por lo tanto, distinguir los tratamientos estatales ante la práctica delictiva.

El ECA (Estatuto del Niño y del Adolescente) y el mito de la impunidad del adolescente.

El advenimiento del ECA puso la cuestión de la infancia y juventud en el centro del ordenamiento jurídico brasileño, en consonancia con los movimientos internacionales de derechos y protección del niño y del adolescente, asumiéndolos ahora como sujetos de derechos, lo que ha sido aplaudido en foros internacionales.

A pesar de los avances normativos que contiene, el ECA es objeto de críticas constantes por supuestamente fomentar la impunidad en la medida que establecería “solamente” medidas socioeducativas. Esta idea se basa en la concepción de que el adolescente sería incitado a cometer un acto infractor porque la actual legislación sería blanda cuanto a su castigo. Se confunde inimputabilidad con impunidad y se olvida que las medidas de internación se constituyen en efectiva restricción de libertad en establecimiento propio destinado a eso, donde conviven solamente adolescentes que han practicado actos de infractores.

Pesquisa del CNJ de 2007 pudo constatar que la medida de internación es sistemáticamente impuesta por el Judicial, aún en lo casos que no son graves (ejemplo: hurto).

Además, no han sido agotadas, en Brasil, las formas de atención que se pueden ofrecer a estos jóvenes, sea a través de las escuelas, por las instituciones de asistencia, por la familia, por mayor distribución de derechos, por la aplicación efectiva del ECA.

“Desconsideración de la menor edad penal” es lo mismo que “reducción de la mayor edad penal”?

Sí. Al cuñar la posibilidad de “desconsideración de la menor edad penal” de acuerdo con las hipótesis creadas por el legislador ordinario, se reduce, en la práctica, la mayor edad penal. En los términos de este tipo de propuesta, la reducción de la mayor edad penal, en la práctica, será más o menos extensa de acuerdo con el talento del legislador ordinario y la coyuntura política que lo anima.

Ondas conservadoras X pobreza

La preocupación por la criminalidad infanto-juvenil (que se manifiesta de tiempo en tiempo en el discurso favorable a la reducción de la mayor edad penal) funciona, en realidad, más como un instrumento de marginación de la población pobre que una ampliación y un reconocimiento de los derechos civiles de los jóvenes. En un país afectado por fuertes desigualdades sociales y de derechos, las propuestas favorables a la reducción de la mayor edad penal son cómplices de este proceso de criminalización de la pobreza e tiran hacia el aparato carcelario-punitivo a los grupos e individuos más vulnerables desde el punto de vista sicológico, social, económico y cultural.

No se puede admitir el recrudecimiento de importantes pilares sociales. A esa dinámica se atribuye la expresión “vedamiento del retroceso social”, según la cual la sociedad brasileña no puede abandonar a las conquistas sociales, en especial aquellas positivadas en la CF, y reconocidas a todos los ciudadanos brasileños.

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