Activista contra las actividades extractivas mineras de Nueva Vizcaya, Filipinas, está perdido.

Miércoles 28 de agosto de 2013

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Fecha: 25 de agosto de 2013.

Tipo: Noticias.

Fuente: Bulatlat.com.

Palabras claves: Minería australiana, Royalco, activista contra la actividad minera, violaciones de los derechos humanos.

Un bien conocido activista en contra de las actividades mineras está desaparecido desde el 21 de agosto. La última vez que se le vio a la víctima fue cuando lo obligaban a entrar a un carro patrullero de la policía pero las autoridades niegan tenerlo bajo su custodia.

Por MARYA SALAMAT

MANILA – En medio de una creciente presencia de fuerzas de la policía y del ejército en sectores de Nueva Vizcaya donde los residentes locales muestran resistencia a operaciones extractivas mineras por parte de la compañía australiana Royalco en Filipinas, un activista contra las actividades mineras está reportado como desaparecido después que fuera “arrestado” y obligado a abordar un auto patrullero de la policía por más de seis policías.

Bryan Epa, de 34 años de edad, miembro del partido Katribu, fue “arrestado” alrededor de las 9 p.m. el 21 de agosto en Salvacion Dumlao Boulevard, pueblo de Bayombong, Nueva Vizcaya. Alfonso Shog-oy, un funcionario de la aldea, manifiesta haber presenciado el incidente.

Según la declaración de difundida por Katribu, Shog-oy manifiesta haber dejado a Epa en esta zona porque éste último iba a buscar un bolso que un colega le iba a entregar. Cuando Shog-oy regresó a buscar a Epa, pudo presenciar a seis policías que estaban esperando en un auto patrullero. Tres policías se apearon del auto patrullero y Shog-oy escuchó cuando Epa le preguntaba a la policía por qué le estaban quitando la bolsa. Entonces la policía obligó a Epa a entrar al auto patrullero, pero este último ofreció resistencia y le preguntó a la policía por qué se lo llevaban.

El testigo refiere que escuchó a los policías decirle a Epa que lo iban a arrestar porque les parecía “sospechoso”. Se reporta que dos policías golpearon a Epa en el estómago y cuando trató de asirse a un poste de una tienda, los policías lo golpearon en la mano con sus porras policíaca. Entonces la policía logró obligarlo a entrar al auto patrullero que se mantenía a la espera.

Al día siguiente, Shog-oy y el abogado Fidel Santos se interesaron por Epa en la estación de policía, pero no lo pudieron encontrar allí. La policía les dijo que un detenido había sido liberado la misma noche en que Epa había sido arrestado. Pero sus registros muestran que la persona liberada se llama Felix Bacsa Jr., no Epa.

Se desconoce el paradero de Epa.

Kalipunan ng mga Katutubong Mamamayan ng Pilipinas (Kamp) expresó que Epa es uno de los residentes de Nueva Vizcaya que se opone a la entrada de la compañía minera australiana Royalco Philippines Inc. Epa es uno de los residentes locales que forma parte de los que participan en las barricadas, que desde 2007 se han creado para evitar que cualquier equipamiento minero entre a sus tierras.

Kamp expresó su preocupación respecto de la desaparición de Epa. Todavía existe una amplia lista de casos de desapariciones forzadas no resueltos entre los activistas, expresó en una declaración.

“El clima de impunidad que reina bajo el gobierno de Aquino es caldo de cultivo para serias violaciones de los derechos humanos en especial para lo que son considerados “enemigos del estado”, incluidos aquellos que se resisten a las operaciones mineras” dijo la vocera del Kamp, Piya Macliing Malayao.

El grupo tiene temores respecto de la seguridad de Epa.

Kamp comentó que existen 35 casos de asesinatos extra judiciales de indígenas en los tres años transcurridos bajo el gobierno del Presidente Aquino. La mayoría de esos asesinatos, manifestó el partido, se realizaron dentro del contexto de la Resistencia comunitaria contra las minas, las plantaciones o las presas. “Líderes y miembros de las organizaciones locales populares se han referido a las labores de liquidación por parte de fuerzas estatales y grupos paramilitares.”

Kamp dijo que la policía era la responsable de la desaparición del activista contra las actividades mineras pero la última vez que se le vio estaba bajo su custodia. Malayo expresó: “Dada la situación de derechos humanos en Filipinas y la brutalidad mostrada por la policía a la hora de hacer arrestos esto constituye un mal presagio sobre su suerte,”

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