¡Defender los derechos de los migrantes y de sus familiares! ¡Poner fin a las medidas severas contra los indocumentados!

Declaración conjunta de la Alianza Internacional de los Migrantes ( International Migrants’ Alliance) y la Liga Internacional de la Lucha de los Pueblos (International League of Peoples’ Struggle (ILPS) Commission 16) relativa a las medidas severas impuestas contra los migrantes indocumentados

Miércoles 28 de agosto de 2013

Todas las versiones de este artículo: [English] [Español]

Fecha: 26 de agosto de 2013.

Tipo: Declaración.

Fuente: Zambo Times.

Palabras claves: Migrantes, migración indocumentada.

¡A ocuparse de las causas raigales de la migración indocumentada y no de perseguir a los migrantes!

Expresamos nuestra más fuerte condena posible a los intensificados ataques cometidos contra los migrantes indocumentados en la zona de Asia y el Pacífico mientras que muchos migrantes continúan siendo arrestados, detenidos y deportados por los gobiernos de los países receptores a la vez que los gobiernos de sus propios países no hacen nada por protegerlos.

En el Japón, los 75 migrantes Filipinos, que en su totalidad eran indocumentados, han sido sumariamente deportados a Filipinas el 6 de julio a pesar de algunos de ellos tenían pendientes casos legales en espera de una decisión por los tribunales. En las horas tempranas de la mañana, fueron agrupados y conducidos directamente hacia el aeropuerto para su deportación sin haber recibido el beneficio de incluso recoger sus pertenencias personales o de haber hablado con sus consejeros legales.

En el Reino de Arabia Saudita, la creación de ciudades de tiendas de campaña por parte de Filipinos indocumentados en zonas cercanas a las oficinas consulares de Filipinas (en Jeddah y Riyadh) nos demuestra la grave situación que encaran los trabajadores migrantes y sus familiares en este lugar. Si bien el gobierno del Reino de Arabia Saudita ha extendido su programa de amnistía para incluir a los migrantes indocumentados, los funcionarios de la Embajada de Filipinas en Riyadh, incluido el propio embajador Ezzedin Tago, ha instruido a la policía del Reino de Arabia Saudita para que arreste a 40 filipinos indocumentados. El único delito cometido por los migrantes fue solicitar al gobierno filipino que los repatríe.

Antes de los arrestos, la improvisada ciudad de tiendas de campaña que habían creado los migrantes en Riyadh había sido cercada y acordonada por la Embajada y se les había prohibido a los migrantes la entrada a ese lugar. Se han conocido informes sobre redadas contra los migrantes y sus familiares por la noche a la vez que los funcionarios de la embajada habían solicitado una dispersión violenta de la pacífica acción.

En Malasia, la acción acometida por el Ministro del Interior Ahmad Zahid Hamidi para incrementar las masivas medidas severas contra los migrantes indocumentados no cuenta con ninguna base material y solo se trata de buscar un chivo expiatorio y demuestra un total desprecio hacia los derechos de los migrantes, su bienestar y su dignidad. La atribución que hace Hamidi a la alta tasa de criminalidad entre los migrantes no tiene fundamento alguno ya su segundo expresó que en Malasia solo 1% de los delitos es cometido por los migrantes. Los delitos por droga, sexo y contrabando de personas en su mayoría involucra a los migrantes pero más bien como víctimas y no como autores.

Informes similares respecto de medidas severas, hostigamientos, incremento en el racismo y el ostracismo de los migrantes provienen de Corea del Sur e incluso de otras regiones del mundo como Europa, Estados Unidos y Canadá.

Todas estas acciones son brutales e inhumanas y constituyen violaciones directas de los derechos, el bienestar y la dignidad de los trabajadores migrantes y de sus familiares. A los trabajadores migrantes se les trata como esclavos modernos que merecen niveles salariales infrahumanos, pésimas condiciones de trabajo, mal trato y abuso, discriminación, negativa de acceso a la reparación, a los servicios de salud, etc. Por la sencilla razón de ser indocumentados se les cataloga como delincuentes. En el caso de los que exigen de sus gobiernos de origen como es el caso de los filipinos, su repatriación, esa acción de exigir sus derechos se considera un delito.

Los trabajadores migrantes son los primeros que experimentan la brutalidad de los gobiernos que se tambalean como consecuencia de la creciente crisis económica global. Las leyes de inmigración se hacen más duras cuando se ponen en vigor otras políticas anti-migratorias y represivas. Las medidas severas contra los migrantes indocumentados se tornan más frecuente a diario, mientras que se reprimen cada día más los derechos de los trabajadores migrantes.

Algunos países de origen, por otra parte, intensifican su programa de exportación de mano de obra por un máximo de ganancias sin tomar en cuenta la seguridad de sus ciudadanos. Exportan a su personal como si fueran artículos baratos, dóciles y prescindibles sin ningún tipo de derecho.

Este proceso de empeoramiento de las condiciones de los migrantes no acontece solamente en el Reino de Arabia Saudita y en Japón. Es algo cierto a todo lo largo y ancho del mundo que sufre esta crisis del imperialismo. La globalización neoliberal ha sido la causa principal de mucho sufrimiento para los trabajadores migrantes y para sus contrapartes locales. La privatización, desregulación y liberalización son constantes, impuestas para asegurar una ulterior explotación y comercialización de los trabajadores, tanto migrantes como locales, deprimir sus salarios, negarles sus derechos y exponerlos a la discriminación y el racismo.

El sistema neoliberal que existe en el mundo es un sistema que se basa en el abuso y la explotación. Es un sistema que alimenta y refuerza la esclavitud moderna, algo que debe ser detenido ya.

Exigimos una inmediata e independiente investigación de los incidentes de arrestos y de otras formas de violaciones cometidas contra los migrantes Filipinos en el Reino de Arabia Saudita. El gobierno Filipino, en particular el Departamento de Relaciones Exteriores, debería retirar y traer de vuelta a todos los funcionarios involucrados en estos incidentes y castigarlos no solo por su olvido criminal sino también por su burda violación de sus derechos de defender y proteger a sus ciudadanos.

En el caso de Japón, pedimos a la Dieta japonesa que investigue el arresto, detención y deportación de los 75 migrantes filipinos, incluidos niños. Si bien es responsabilidad de la inmigración japonesa aplicar sus leyes, también debían tener presente y respetar los casos legales pendientes que poseen algunos de estos migrantes indocumentados.

Las causas raigales de la migración indocumentada necesita ser tomada en consideración y los gobiernos debían resolverlo – cómo y por qué los migrantes se convierten en indocumentados.

Nadie escoge ser un indocumentado. Son las prácticas explotadoras en los países receptores las que presionan a los trabajadores migrantes y los lleva a situaciones donde se ven obligados o bien a luchar o a huir. Estas prácticas no se controlan y a menudo los migrantes son los que a la larga sufren. Es la existencia de leyes que reducen los derechos, libertades y dignidad de los migrantes a un mínimo. Estas leyes se desarrollan dentro de un sistema que discrimina, oprime, y trata a los migrantes como esclavos de la era moderna.

Son las deterioradas condiciones de pobreza, desempleo y la no tenencia de tierras en sus países de origen lo que hace que las personas se alejen de sus familias para buscar trabajo en el exterior y poder llevar alimentos a la mesa. La migración indocumentada es señal de un problema al que todos los gobiernos deben buscar una solución.

¡Nadie quiere ser un illegal! ¡Detener los arrestos, detenciones y deportaciones de los migrantes indocumentados!

¡Defender y respetar los derechos, las libertades y la dignidad de los migrantes!

Referencias:

Eni Lestari, IMA Presidente (+852-9608-1475)

Garry Martinez, Presidente de Migrante International (+63-921-2709079)

Ver en línea : Zambo Times

Tejiendo Redes.
C/ Hermanos García Noblejas, 41, 8º. 28037 - MADRID.
Tlf: 91 4084112 Fax: 91 408 70 47. Email: comunicacion@fidc.gloobal.net

SPIP |