Echar por tierra “el Siglo de Asia”; poner fin a la intromisión de los Estados Unidos en la zona de Asía-Pacífico – Foro Internacional sobre Democracia y Cooperación (FIDC) Foro Asia

Martes 4 de diciembre de 2012

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Fecha: 17de noviembre de 2012.

Tipo: Comunicado de Prensa.

Fuente: FIDC Asia.

Si bien los líderes de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN) le dieron una cordial acogida al recién electo Presidente de los Estados Unidos, Barak Obama durante su visita a la Cumbre de Asia Oriental (EAS según su acrónimo en español) con su nuevo mandato para continuar la política del Siglo Pacífico - Estados Unidos, los oradores y los participantes en el segundo Foro [1] Asia FIDC celebrado el pasado 15 de noviembre en Phonm Penh criticaron los impactos y las implicaciones de la política estadounidense de “establecer un equilibrio” a favor de los derechos humanos y los grupos marginalizados en la región y exigen poner fin a la intervención estadounidense en la región Asia Pacífico.

Las economías en desarrollo de Asia tuvieron un crecimiento de un 4% incluso en el momento más alto de la crisis económica y está proyectado mantener su ímpetu de crecimiento durante los próximos dos años. Sin embargo, contrastando con ese trasfondo de crecimiento, la brecha entre el rico y el pobre se ha empeorado en la medida en que la desigualdad (expresado por el crecimiento en el coeficiente Gini) experimentó un salto de 39 a 46 durante los últimos dos decenios. Además, uno de cada dos personas en la región – lo que es igual 1.7 mil millones de personas – siguen luchando con menos de 2 dólares estadounidenses al día en varios barrios bajos urbanos o en zonas de pobreza rural, marginalizados y excluidos de los beneficios del crecimiento de la región.

Debido al crecimiento económico en Asia, se ha tornado en un asunto de especial atención entre los que conforman las políticas ver a la región como un nuevo timonel del crecimiento capitalista y la expansión, y también ha captado la atención de los Estados Unidos que se ha expresado en su renovado impulso en política exterior en Asia. La región reportará los mayores rendimientos para los inversionistas estadounidenses en los momentos en que el país enfrenta una aguda crisis económica. Es por eso que en reuniones anteriores de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (CEAP) y en visitas a países miembros de la ASEAN, Obama se esforzó en obtener un amplio apoyo para el acuerdo de la Alianza Transpacífico (TPP por su acrónimo en español) con vistas a incrementar el libre comercio y la inversión estadounidenses en la región. Combinados, los países miembros del TPP representan hasta ahora el cuarto Mercado exportador más grande para los Estados Unidos, lo que representa una cifra de 80.9 mil millones de dólares estadounidenses, y se espera que continúe creciendo ya que Obama ha invitado a más países para que participen en las negociaciones.

Sin embargo el foro FIDC señala que el TPP sólo concederá acceso a las corporaciones y a los inversionistas extranjeros provenientes de todos los sectores económicos de los países que participan, incluido el derecho a demandar a los gobiernos si sus inversiones se vieran amenazadas por las políticas de esos gobiernos. La liberalización comercial también podría poner en peligro la seguridad agrícola y alimentaria local, en particular la de los países más débiles, y traer como resultado el ulterior deterioro de las políticas de protección laboral y social debido a que las corporaciones tendrán la influencia para ejercer presión sobre los gobiernos cuando se considere que las políticas de estos últimos violan o dañan las oportunidades de inversión. Resulta obvio que el TPP sencillamente significa el modelo acelerado de las políticas neoliberales que han empeorado las vidas de muchas personas en la zona Asia Pacífico.

Por lo tanto, asegurar los intereses económicos estadounidenses en la región entraña la expansión de la actual cooperación militar y forjar nuevos vínculos para la defensa y la seguridad, que es por lo que está proyectado que el 60% de los efectivos militares estadounidenses estén ubicados en la zona Asia Pacifico para el año 2020. Claramente, la agenda estadounidense a la hora de enviar y desplegar tropas en la región no pretende sencillamente brindar asistencia militar para hacer frente a las amenazas a la seguridad marítima, sino ayudar en el renacimiento del poderío militar estadounidense en Asia al usar el discurso de “la amenaza China” como pretexto para su continuada expansión militar.

El foro identificó los principales impactos del crecimiento de la presencia militar estadounidense. Entre ellos está el riesgo que éste representa para la soberanía de los países y pueblos de la región, sin olvidar la posibilidad de un verdadero conflicto militar con China creado por la agresiva proyección del poderío militar estadounidense en la región. Y algo que es peor, en los países con los que los Estados Unidos tiene firmados acuerdos de fuerzas visitantes, se han reportado varios casos de contaminación ambiental y violaciones a los derechos humanos donde se han visto involucrados efectivos estadounidenses. Existe un estimado de 19 000 asaltos sexuales que se han cometido, de los que solo 3200 han sido reportados, en lugares con presencia militar estadounidense solo entre el período transcurrido entre octubre de 2010 y septiembre de 2011, sin olvidar la propagación de epidemias asociadas con la prostitución que ya se ha convertido en un legado de la presencia militar estadounidense.

La respuesta que ha brindado la sociedad civil es la celebración de varias protestas contra la intervención estadounidense a todo lo largo de la región – en abril de 2012 contra los ejercicios Balikatan en las Filipinas que conllevó a la muerte de un pescador cuya embarcación fue aplastada por un barco de guerra estadounidense, la protesta contra las bases en Okinawa generadas por la violación de una muchacha de 17 años de edad, y la continuada protesta por parte del pueblo de Jeju en Corea del Sur contra la construcción de una base en la isla.

Los gobiernos miembros de la ASEAN por lo general han considerado el renovado interés estadounidense en Asia como un medio para fortalecer los lazos económicos y de defensa con la superpotencia lo que podría resultar en una mayor expansión de mercados y de oportunidades de inversión necesarios para mantener el crecimiento económico de la región y reforzar su capacidad de defensa mediante la asistencia militar estadounidense. Pero para los pueblos de a pie, esto sencillamente señala la continuación de los abusos contra los derechos humanos, el deterioro de los recursos naturales y las industrias locales a manos de las multinacionales, y la violación de los derechos de los pueblos marginalizados. Para el pueblo, el Siglo Americano Pacífico continua siendo solo otro Nuevo capítulo en la historia del neocolonialismo para los pueblos en Asia con lo que ellos han estado luchando desde hace ya bastante tiempo.

A la luz de esto, el foro del FIDC Asia llama a un cuestionamiento y a echar por tierra las llamadas historias exitosas de desarrollo y crecimiento en la región y el revuelo publicitario acerca del “Siglo Asiático” que ha servido principalmente a los intereses de las élites en la región, a los inversionistas extranjeros y a las firmas multinacionales, mientras que la mayoría de la población en la región continúa sufriendo las consecuencias de multiples crisis expresado en acaparamiento de tierras y recursos, una degradación ambiental, abusos contra los derechos humanos, una creciente militarización, un empeoramiento de las condiciones de vida de los inmigrantes, entre otras cosas. También se exige poner fin a la intervención estadounidense en la zona Asia Pacífico la que solo ha significado el mismo modelo cansón de desarrollo neoliberal que exacerba aún más las crisis múltiples. Y lo que es más importante, se reconoce que si fuera a existir un verdadero derecho sostenible en la región, el impulse para esto solo podría provenir del pueblo en la base; por lo tanto, se pide el fortalecimiento de la solidaridad del pueblo y alternativas democráticas.

[1] El Foro Internacional sobre Democracia y Cooperación. (FIDC) forma parte de un largo proceso de creación animación y fortalecimiento de una plataforma red para la sociedad civil en aras de la democratización de la cooperación para el desarrollo para los pueblos del Sur. El lanzamiento de FIDC Asia-Pacífico se realizó para amplificar las voces críticas en la región, en la forma de una plataforma abierta que busca crear sinergias entre la sociedad civil y los movimientos sociales para fortalecer la solidaridad internacional, el intercambio pueblo-pueblo, promover el aprendizaje mutuo, coordinar acciones, realizar campañas comunes y lograr llegar a más organizaciones populares y movimientos sociales a todo lo largo y ancho de Asia y del Pacífico para fortalecer la resistencia popular contra las forma capitalistas de opresión y la capacidad del pueblo de crear alternativas democráticas..

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