Los economistas demandan controles del capital en las negociaciones comerciales dirigidas por los Estados Unidos

Jueves 29 de marzo de 2012

Todas las versiones de este artículo: [English] [Español] [français] [Português]

Fecha: 1º de marzo de 2012.

Fuente: Red del Tercer Mundo.

Autoría: Fauwaz Adbul Aziz.

Tipo: Noticias.

Palabras claves: Acuerdo de Asociación Trans-Pacífico, TPPA, crisis financiera, acuerdos bilaterales de libre comercio, controles de capital, medidas para la gestión del flujo de Capital.

Kuala Lumpur, 29 Feb (Fauwaz Adbul Aziz) – Más de un centenar de destacados economistas de la región Asia Pacífico han instado a los negociadores de los nueves países enfrascados en las conversaciones sobre el Acuerdo de Asociación Trans-Pacífico (TPPA según las siglas en inglés) para que garanticen que el eventual documento que sus gobiernos puedan firmar no excluya, o imponga sanciones contra, el uso de controles de capital.

El TPPA es una iniciativa de los Estados Unidos y, al igual que otros recientes acuerdos bilaterales de libre comercio, ha provocado amplias protestas de parte de un amplio espectro de las organizaciones de la sociedad civil.

Los últimos que han expresado sus profundas preocupaciones, en esta ocasión respecto de la necesidad de preservar los controles de capital como una herramienta política que evite una crisis financiera, fueron los economistas de seis de los nueves países miembro del TPPA - Australia, Chile, Malasia, Perú, Nueva Zelanda y los Estados Unidos. El resto de los países que participan en el TPPA son Brunei, Singapur y Vietnam. Funcionarios de comercio se reunirán en Melbourne, Australia, entre el 1 y el 9 de marzo, para sostener la oncena ronda de negociaciones.

En una carta, fechada el 28 de febrero, dirigida a los jefes de relaciones exteriores y del comercio internacional de los seis países, los firmantes piden que los negociadores del TPPA admitan que los controles de capital son regulaciones legítimas y prudentes que no deben ser objeto de reclamaciones por parte de los inversionistas en virtud de tratados comerciales y de inversión. Ante la restricción impuesta a los controles de capital en los acuerdos bilaterales de inversión y comerciales, la declaración de los inversionistas refleja un creciente consenso respecto de que los controles de capital constituyen legítimas herramientas políticas.

Posteriormente a las crisis financieras que han afectado las economías – de manera más prominente después de 1997 a posteriori de la crisis financiera asiática – se observó como los gobiernos consideraron que era prudente no permitir que se escapara la capacidad de regular su salida de la crisis.

Los controles de capital en Malasia – contrario a las recetas de liberalización y desregulación propugnadas por defensores tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) – permitieron que el país pudiera amortiguar las repercusiones más adversas del episodio vivido en 1997.

De hecho, el FMI, a partir de ese momento, abandonó su oposición general a los controles de capital.

En un estudio reciente y que sirve de punto de referencia donde se revisan las experiencias de los controles de capital aplicados después de la crisis asiática, un análisis econométrico realizado por el FMI determinó que los países que utilizaron controles de capital salieron mejor que aquellos no los utilizaron en el período previo a la actual crisis: “ La utilización de los controles de capital se vio asociado al hecho de poder evitar algunos de las peores consecuencias asociadas con la fragilidad financiera”, manifestó el Fondo.

A partir del episodio vivido en 1997, el gobierno estadounidense, por otro lado, se ha enfrascado en el inicio de acuerdos con otros 22 países, que han realizado acciones para restringir los controles de capital.

En su carta fechada el 29 de febrero, los economistas manifestaron que casi todos los acuerdos comerciales y los tratados bilaterales de inversión estadounidenses han limitado, seriamente, la capacidad de los socios comerciales para desplegar controles de capital – sin dejar espacio para algún tipo de salvaguarda en tiempo de crisis. Según la carta, “recientes acuerdos comerciales estadounidenses pusieron límites a la cantidad de daños que los inversionistas extranjeros pueden recibir como compensación a ciertas medidas de control de capital. También extendieron el periodo “de enfriamiento” requerido antes de que los inversionistas puedan presentar reclamaciones ante tribunales internacionales. Sin embargo, estas pequeñas reformas no tienen un alcance tal que le concedan autoridad a los gobiernos para hacer uso de estas legítimas herramientas políticas”.

Por lo tanto ellos pidieron que los gobiernos enfrascados en las negociaciones se aseguren que el TPPA “permita que los gobiernos desplieguen controles de capital sin que se vean sometidos a una demanda por los inversionistas, como parte de un menú más amplio de opciones políticas para prevenir y mitigar las crisis financieras."

La carta cita estudios recientes y expresa que “una investigación autorizada publicada por el Buró Nacional de la Investigación Económica, el Fondo Monetario Internacional, y otras instituciones han descubierto que los límites impuestos a los flujos a corto plazo del capital pueden detener el desarrollo de burbujas de activos y la revaluación de las monedas nacionales y conceden a las naciones más autonomía en la conformación de la política monetaria, y proteger a las naciones de la abrupta fuga de capital”.

Los firmantes destacaron que “la rígida oposición del gobierno estadounidense a los controles del capital no refleja, para nada, una norma global” y que “otros países del TPPP permiten típicamente más flexibilidad en sus tratados comerciales y de inversión”.

Añade además que “mientras que los controles del capital y otras técnicas de la gestión del capital no constituyen una panacea para inestabilidad financiera, existe un consenso emergente de que son parte importante del juego de materiales macro-económico" y también se refirieron al respaldo por parte de los líderes del G-20 de la siguiente declaración en la Cumbre de Cannes de 2011:

“Las medidas para el flujo de capital pueden ser parte de un enfoque más amplio para proteger las economías de las conmociones. En circunstancias de flujos de capital altos y volátiles, las medidas de gestión del flujo de capital pueden complementar y ser empleadas conjuntamente, en lugar ser sustitutos de, políticas monetarias, de tasas de intercambio, de gestión de la reserva de divisas y prudenciales".

Entre los signatarios de la carta se encuentran Jagdish Bhagwati de la Universidad de Columbia, antiguos funcionarios del FMI Olivier Jeanne (en la actualidad de la Universidad Johns Hopkins) y Arvind Subramanian (actualmente en el Instituto Peterson para la Economía Internacional), el director ejecutivo del FMI para los países del Cono Sur latinoamericano, Guillermo Le Fort Varela, antiguo director de Investigaciones en el Banco Central de Chile, Ricardo Ffrench-Davis, Director Ejecutivo del Centro del Sur Martin Khor y Michael Mah-Hui Lim del Instituto Penang en Malasia.

Kevin Gallagher, profesor de la Universidad de Boston e investigador asociado en el Instituto de Desarrollo Global y del Medio Ambiente en la Universidad Tufts (GDAE), y Sarah Anderson, directora del Proyecto sobre Economía Global del Instituto de Estudios de Política, dio inicio a la declaración. En el 2009, Gallagher y Anderson examinaron este tema en su condición de miembros del Sub-Comité de Inversiones sobre Política Económica Internacional del Comité Asesor del Departamento de Estado.

“Este será el acuerdo comercial más importante que se negociará después de la crisis financiera de 2008,” comenta Anderson en una declaración emitida online el 28 de febrero. “Sería una pena que los líderes de la región Trans-Pacífico no utilizaran esta oportunidad para asegurar que los gobiernos tengan un menú completo de opciones para evitar este tipo de catástrofe en el futuro.”

A su vez, Gallagher comentó que la región Trans-Pacífico ha sido susceptible, en el pasado, a volátiles flujos de capital y que los propios gobiernos involucrados en estas conversaciones tienen un registro de haber regulado los flujos de capital para estabilizarse mientras sus economías crecían.

"Deseamos enviar un mensaje respecto de que ningún gobierno debe abandonar una herramienta probada para combatir la volatilidad financiera que ha causado tanto sufrimiento en el mundo."

Ver en línea : http://www.twnside.org.sg/title2/wt...

Tejiendo Redes.
C/ Hermanos García Noblejas, 41, 8º. 28037 - MADRID.
Tlf: 91 4084112 Fax: 91 408 70 47. Email: comunicacion@fidc.gloobal.net

SPIP |