¿Se verá la COP complementada por un Foro de Alto Nivel en el 2014?

Viernes 7 de diciembre de 2012

Todas las versiones de este artículo: [English] [Español]

Fuente: IBON International.

Fecha: 6 de diciembre de 2012.

Lugar: Doha, Qatar.

IBON Climate Update #8.

Cuando la COP18 lentamente llega a su etapa final, siguen existiendo muchas dudas sobre si se alcanzará algún acuerdo respecto de medidas inmediatas y significativas para hacer frente al cambio climático. Esta impresión se ha visto fortalecida por informes no confirmados de que el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, había expresado el miércoles que podría convocar a un Foro de Alto Nivel sobre el Cambio Climático en 2014. Dicho Foro se ocuparía de asuntos urgentes al más alto nivel político posible, que lo más probable sean Jefes de Estado. Si bien esta idea fue acógida con agrado por los principales países desarrollados, esto podría arrebatarle el protagonismo del proceso de la COP en que los ministros se muestren reacios a formular compromisos antes del 2014, y en su lugar realizar un cambio hacia un terreno donde los países en desarrollo son más débiles en tanto que bloque negociador.

Quid pro quo.

En las conversaciones, dos áreas principales, la Acción Cooperativa a Largo Plazo y la Plataforma de Durban para una Acción Incrementada, se han visto entrelazadas en la medida en que los países desarrollados y en desarrollo se involucran en un quid pro quo respecto del progreso.

Las conversaciones sobre la Plataforma de Durban, que se centran en la creación de un nuevo acuerdo que se deberá formalizar en 2015 antes de ponerse en efecto en 2020, fueron concluidas por los países en desarrollo encabezados por G77/China. Este paso se tomó en respuesta a la intransigencia de los países desarrollados a la hora de establecer compromisos firmes para brindar financiamiento público a mediano plazo, entre 2013 y 2020, y a largo plazo más allá de 2020, por intermedio del Fondo Verde para el Clima y al establecer compromisos significativos respecto de la mitigación. Los países en desarrollo quieren que los países desarrollados se comprometan con un financiamiento que sea igual al 1.5% de su PIB anual. Filipinas encapsuló la percepción de los países en desarrollo sobre los desarrollados cuando expresó que ellos “bloqueaban y negaban y eran reacios a mostrar algún tipo de compromiso y sin embargo imponían obligaciones a los países en desarrollo”.

Los países en desarrollo se negarán a alcanzar algún progreso respecto de las conversaciones sobre la Plataforma Durban (ADP) hasta que vean algún tipo de progreso importante en las conversaciones sobre la acción cooperativa a largo plazo. Expresaron que las conversaciones ADP no tendrían significado alguno a menos que se ocupara de temas tales como la financiación y la tecnología, entre otros asuntos. Por lo tanto, las conversaciones sobre la acción cooperativa a largo plazo resultan esenciales para que la COP 18 concluya con acuerdos o fracase por complete.

Sin embargo, el papel de Estados Unidos resultará crucial para un acuerdo durante las conversaciones sobre la acción cooperativa a largo plazo – y Estados Unidos dejó bien en claro su posición de que no se comprometería, y dijo no poder hacerlo, con un financiamiento más allá del próximo año. El negociador principal estadounidense, Jonathan Pershing, recordó a las ONGs que EE.UU. no suscribiría compromisos presupuestarios alguno que no pudiera llevar a vías de hecho, y recalcó que el gobernante Partido Demócrata no tiene control sobre el Congreso estadounidense. De igual influencia para Estados Unidos es el poder de lobby sobre combustibles fósiles. Éste posee una fuerte influencia sobre el Congreso y los medios de difusión, y los legisladores que hacen labores de cabildeo, suministra fondos a los que reniegan del clima y ejerce grande esfuerzos para detener el cambio progresista en la política sobre el clima, por lo que tiene un impacto consecuente sobre el progreso a nivel internacional.

Los acuerdos se ven más cercanos en el segundo periodo de compromiso – permanece la falta de ambición.

Durante el segundo período de compromiso parece que será más probable llegar a un acuerdo en las negociaciones para el Protocolo de Kyoto, donde parece posible que las Partes se pongan de acuerdo para lograr que el segundo período de compromiso tenga carácter legal vinculante. Sin embargo, el nivel que mostrarán estos acuerdos sobre la ambición en las reducciones de las emisiones está todavía por ser demostrado – mientras que muchos países desarrollados han descrito compromisos que al parecer carecen de ambición a nivel “básico” lo que ellos piensan superar; un país en desarrollo respondió que los compromisos son “subterráneos”.

Australia se ha comprometido a una reducción del 5 por ciento respecto de los niveles de 1990, nivel que ya había mencionado con anterioridad no incrementaría sin contar con mayores compromisos internacionales. Ahora se une a otros 36 países en el segundo período de compromiso, incluido Estados Unidos, que se niega a aceptar reducciones de emisiones por encima de la meta del 20%, que los países en desarrollo consideran no representa un incremento real en la ambición. Sin embargo, se considera que no existe desacuerdo alguno dentro de la UE, que tiene que concertar su posición como bloque. Se piensa que Polonia se mantendrá firme en una meta del 20 por ciento, citando su nivel más bajo de desarrollo económico y dependencia en el carbón, con un mayor número de estados tales como el Reino Unido, Francia y Alemania, que prefieren una meta del 30%. Polonia será la sede de la COP 19 en Varsovia en el venidero mes de noviembre de 2013.

Los países en desarrollo aducen que los compromisos de mitigación de las Partes del Anexo I (países industrializados y economías en transición) deberán ser establecidos como reducciones objetivo (Limitación Cuantificada de las Emisiones y Objetivos de Reducción – QELROs) mediante una metodología acordada de forma multilateral para asegurar una contabilidad común y una posibilidad de comparación entre los esfuerzos, asegurando por lo tanto que las Partes del Anexo I ofrezcan una contribución equitativa y adecuada. Esto se produce en contra del estado en el que los países están presentando compromisos individuales – los países en desarrollo consideran este acuerdo como algo político y que representa una “concha vacía” y piden metas agregadas de reducción acorde con su responsabilidad histórica.

Otra cosa que preocupa a los países en desarrollo y bloquea el progreso es la insistencia de arrastrar desde el primer período de compromiso las asignaciones de excedentes. Los países en desarrollo consideran esto como lagunas que podrían resultar en contribuciones no netas para ulteriores reducciones en las emisiones y por lo tanto en contradicción con la ambición. El G77/China también considera que los países que no se comprometen con el segundo período de compromiso deberán ser limitados de los “mecanismos de flexibilización” del Protocolo de Kyoto – los tres mecanismos de mercado que de consuno forman el mercado del carbón. El bloque también se mantiene firme respecto de su posición de que no se deben desarrollar o concluir ningún mecanismo nuevo dentro de la acción a largo plazo para las Partes del Anexo I.

El punto de vista desde la sociedad civil.

Las organizaciones de la sociedad civil, incluido los grupos confesionales, los pueblos indígenas, las ONGs, los movimientos sociales, las organizaciones juveniles y de los campesinos que asisten a la COP 18 han emitido una carta abierta a los ministros y negociadores que rechaza cualquier “trato en Doha” que se encierre en un decenio de acción que se adhiera a un carril que traiga consigo el calentamiento global por encima de 1.5 C. También señalaron la distracción del debate sobre la ADP, por un tratado que comience en 2020, cuando se necesita que la acción sea realizada de inmediato.

Entre las demandas de la sociedad civil están sistemas que se basen en reglas para el control de la contaminación y que incluyan: una meta agregada y esfuerzos comparables de parte de todos los países desarrollados, ya sea fuera o dentro del Protocolo de Kyoto; un segundo período de compromiso con reducciones de al menos 40 – 50 por ciento en las emisiones domésticas para 2020; ningún acceso a mecanismos de mercado sin que se asuma una meta legal, y ningún nuevo mecanismo de mercado; ningún arrastre del excedente de emisiones, y; que los países en desarrollo se alejen de los caminos “sucios” de desarrollo mediante el apoyo de financiamiento y tecnología recibida de los países desarrollados.

Los grupos de la sociedad civil también exigen la movilización de recursos de parte de los países desarrollados, que incluya: el inmediato establecimiento de un mecanismo internacional sobre pérdida y daño; un compromiso para un financiamiento público adecuado, escalado, nuevo y adicional que satisfaga la necesidad; compromisos de financiamiento en un texto acordado, y no en conferencias de prensa; reglas que aseguren la transparencia de los suministros de financiamientos adecuados y adicionales; el inmediato inicio de un trabajo sobre nuevas fuentes de financiamiento, incluido impuestos por transacciones financieras internacionales, y; un acuerdo para enfrentar el obstáculo de los derechos de propiedad intelectual. (Mark Dearn).

Tejiendo Redes.
C/ Hermanos García Noblejas, 41, 8º. 28037 - MADRID.
Tlf: 91 4084112 Fax: 91 408 70 47. Email: comunicacion@fidc.gloobal.net

SPIP |