“Entregando Democracia” ¿El futuro de los Derechos Humanos entre la “ Primavera Árabe¨ y el Islam político?

Viernes 17 de mayo de 2013

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Fuente: CIHRS.

Fecha: 16 de mayo de 2013.

Palabras claves: región árabe, derechos humanos, sociedad civil, Primavera Árabe, Hermandad Musulmana.

COMUNICADO DE PRENSA SOBRE EL LANZAMIENTO DEL INFORME ANUAL DE CIHRS RESPECTO DEL ESTADO DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LA REGIÓN ÁRABE.

Dos años después que la ¨Primavera Árabe¨ se extendiera por toda la región árabe y fuera la causante en solo unos pocos meses del derrocamiento de gobernantes autocrátas en Egipto, Túnez, Libia y Yemen, el estado de los derechos humanos en estos países sigue siendo nefasto y la posibilidad de una transición democrática encara importantes desafíos. Los países árabes resenciando serias violaciones de los derechos humanos que puede variar de país en país. Mientras tanto, se continúan cometiendo brutales crímenes por parte del regimen sirio, incluso hasta la oposición ha sido responsable de varias violaciones. Estos son algunos de los temas relacionados con los derechos que aparecen recogidos en el quinto informe anual publicado por el Instituto del Cairo para los Derechos Humanos bajo el título ¨Entregando Democracia: Repercusiones de la ¨Primavera Árabe sobre los Derechos Humanos¨.

El informe evalúa el estado de los derechos humanos en los estados que presenciaron levantamientos populares que comenzaron en 2010/2011, incluidos Bahréin, Túnez, Egipto, Libia, Yemen, and Siria. Además dedica una sección aparte al análisis de un número de estados árabes que se vieron menos afectados por los levantamientos de la ¨Primavera Árabe¨.

La primera sección del informe se concentra en los asuntos temáticos de la ¨Primavera Árabe¨, incluido sus repercusiones sobre las dinámicas de la Liga de Estados Árabes, los desafíos que entraña la creación y puesta en práctica de mecanismos de justicia transicional, y las repercusiones del surgimiento de islamistas en el poder en varios países árabes sobre el estado de los derechos humanos en esos países. Esta sección comienza con un sumario analítico de los patrones más prominentes de las violaciones de derechos humanos que se hayan presenciado en la región árabe en 2012. La introducción del informe también busca precisar las perspectivas para la ¨Primavera Árabe¨ a la luz de la amplia brecha entre las esperanzas de los revolucionarios árabes y el desempeño de las nuevas autoridades en estos países.

El informe afirma que los egipcios están pagando un alto precio por su revolución en la medida en que se disipan las posibilidades de crear un consenso nacional alrededor del período transicional. Las prácticas llevadas a cabo por La Hermandad Musulmana ha exacerbado las divisiones políticas después que su candidato fuera electo presidente, en particular, mediante la insistencia del grupo de aprobar una constitución que no disfruta de la aprobación de muchos sectores de la sociedad egipcia y que prepara el camino para la creación de un autoritarismo político y religioso, amenaza los derechos de las mujeres, socava las libertades de prensa, alcanzadas a un alto precio, autoriza juicios militares de civiles por primera vez en la historia de Egipto, confiere legitimidad constitucional al trabajo infantil, y concede amplios poderes al presidente.

El informe observa que las prácticas represivas del nuevo régimen – establecidas por la Hermandad Musulmana- no solo hace uso de las herramientas empleadas por el régimen anterior, tales como el aparato policiaco o la persecución legal mediante un fiscal público – pero también emplea a sus miembros y simpatizantes para cometer actos de violencia contra los protestantes, incluido la detención y tortura de los que critican al Presidente o a la Hermandad Musulmana. Esto ha llevado a la escalada de la violencia que se usa como respuesta, y se ha visto en las calles el inicio de batallas y los intentos de quemar docenas de oficinas que pertenecen a la Hermandad Musulmana y su partido político afiliado.

El informe comenta que en Túnez, las esperanzas para una transición democrática se han visto contrapuestas por la frustración, tales como el hecho que el partido islamista Ennahda ha frustrado una legislación que hubiera fortalecido y protegido la libertad de prensa y la organización de un campo de comunicaciones audiovisuales. El partido Ennahda también ha permitido que se vea cada vez más amenazada la libertad de palabra por grupos salafistas, y ha quedado claro mediante estipulaciones incluidas en un reciente proyecto de constitución, que sienta las bases para ulteriores restricciones que se le impondrán a la prensa. Por lo menos un proyecto de constitución ha incluido así mismo disposiciones que socavarán la igualdad complete entre los hombres y las mujeres y que minimizarán el papel de los tratados internacionales en el marco de la ley tunecina.

El informe así mismo comenta sobre el fracaso tanto en Egipto como en Túnez de reformas a los órganos de seguridad, para poner fin a la impunidad, para detener las serias violaciones que comete la policía, en particular en los contextos de reuniones y protestas pacíficas, y cesar las prácticas de tortura y otros tratamientos crueles a los prisioneros.

En Libia, las autoridades interinas continúan siendo incapaces de poner el país bajo un control unificado, en particular como resultado de la continuada presencia de milicias armadas en el país y la escalada de los extremistas religiosos. A pesar de la significativa apertura que se ha producido en términos de espacio disponible para la libre expresión así como al creciente papel prominente de la sociedad civil en el país, este progreso viene a la vez con actos de venganza – incluido el asesinato extra judicial, los arrestos arbitrarios, los secuestros, y la tortura- que se continúan produciendo contra aquellos que se sospechan son leales al régimen del Gadafi.

En Yemen las autoridades interinas continúan encarando serios desafíos para restablecer la seguridad a la luz de las divisiones dentro del ejército y el hecho que la familia del presidente continua controlando el aparato de seguridad, las fuerzas centrales de seguridad y la guardia republicana. Los centros de poder político que continúan luchando por llenar el vacío creado tras la partida del antiguo presidente siguen con el control sobre los centros de detención que no están administrados por el gobierno ni están sujetos a la supervisión judicial. El arresto arbitrario, las desapariciones forzosas y la tortura se han difundido, y las reuniones pacíficas continúan siendo el blanco de los ataques, has la prensa sufre represión, en particular en el sur del país. Un incremento en las actividades terroristas exacerba este estado de las cosas e incluso han comenzado a afectar la capital yemenita.

En Siria, la brutal represión contra los levantamientos populares y contra la Resistencia armada ha llevado a la muerte de al menos 36,000 civiles, y al menos 32,000 personas han sufrido arresto arbitrario desde que se iniciaron los levantamientos. La tortura ha llevado a la muerte de cientos de personas. Un gran número de detenidos – entre ellos activistas por los derechos, periodistas, y miembros de la oposición política – sencillamente han desaparecido. Cerca de un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Además de todas estas violaciones, el informe llama la atención de las fuerzas políticas y sectarias que están activas en el Líbano, en particular a la luz de las repercusiones que el conflicto en Siria puede tener y la escalada en los enfrentamientos sectarios que se han producido y que han causado la muerte a docenas de libaneses.

El informe examina también la situación en Irak, donde la violencia y los actos terroristas continúan cometiéndose y que han causado la muerte de cerca de 4400 personas, debido a la crónica falla por parte de las autoridades a la hora de administrar el proceso político, reformar el sector de la seguridad y poner fin a la crisis de seguridad en el país. El informe señala además que las minorías religiosas, ideológicas y étnicas continúan siendo el blanco y enfrentado discriminación, incluido ataques armadas que intentan consolidar el control de la mayoría – es decir, los chiitas, sunitas y kurdos árabes – sobre el poder político y la riqueza en Irak.

El informe aclara además como el régimen de Bashir en Sudán continua despreciando los esfuerzos por aplicar la justicia internacional, que exige que un número de altos oficiales sudaneses se rindan ante el Tribunal Penal Internacional. En vez de esto, el régimen sudanés continúa cometiendo graves crímenes y violando el derecho humanitario internacional, que lleva a la muerte de cientos de residentes en Darfur, Kordofan, y en Blue Nile. El gobierno ha impuesto además una forma de asedio sobre estas áreas que exacerba en gran medida las necesidades humanitarias y amenaza con la hambruna a los que viven en Kordofan y en Blue Nile. Esto ha llevado al desplazamiento de decenas de miles de sudaneses.

El informe asegura que la continuada inmunidad a la hora de rendir cuentas que disfruta Israel por los crímenes cometidos en los territorios palestinos ocupados permite que se continúen cometiendo más violaciones, incluso mediante la expansión de sus asentamientos ilegales, la continuación de su asedio contra la Franja de Gaza que ya va por su sexto año, y la continuada comisión de brutales ataques sobre la Franja de Gaza que lleva a que en solo una semana durante el mes de noviembre 156 personas murieran, incluido 103 civiles, y un tercio de estos civiles eran niños.

El informe comenta así mismo sobre el excesivo uso de la fuerza para reprimir las protestas políticas lo que ha causado docenas de muertes en Egipto, Yemen, Sudan, Bahréin y Arabia Saudita. Las autoridades marroquíes han concedido una relativa cantidad de espacio para las protestas políticas, sin embargo responden con violentas medidas de seguridad contra ciertos movimientos sociales y contra las protestas que realizan los que viven en el Sahara Occidental, incluido mediante campanas de arrestos y el uso de tribunales que no brindan las debidas garantías procesales.

Los defensores de los derechos humanos y las organizaciones con las que trabajan también han sufrido serios ataques en la región árabe, en particular en Bahréin, Arabia Saudita, Egipto y Argelia, donde se emplean marcos legales represivos para evitar que las organizaciones se puedan registrar legalmente o para criminalizar las actividades por los derechos y llevar a juicio a los que se involucren en estas actividades. Mientras que Argelia aprobaba una nueva legislación que rige el trabajo de las ONG que es incluso más represiva que la ley anterior, el nuevo régimen en Egipto está planeando aprobar una ley que someterá a las organizaciones de la sociedad civil a una complete supervisión por parte del gobierno y sofocará a las organizaciones de derechos humanos en particular. Los defensores de los derechos humanos en Siria se ven expuestos a todo tipo de violaciones que van desde los asesinatos extrajudiciales al arresto y a la desaparición forzosa. Las autoridades marroquíes continúan el arbitrario hostigamiento contra los que trabajan en la defensa de los derechos humanos en particular en el Sahara Occidental, y las autoridades libanesas recientemente han recurrido al envío de activistas por los derechos ante tribunales militares.

El informe observa que la continuación de la impunidad ante graves violaciones cometidas por la policía en todos estos países va de la mano con la continuación de las ampliamente difundidas prácticas de la tortura, que ha llevado a la muerte de un buen numero de víctimas, principalmente en Siria, Egipto, Libia, Bahréin, Yemen e Irak así como en los territorios palestinos ocupados (tanto en las instalaciones de detención bajo el control de la Autoridad Nacional Palestina en la ribera occidental y aquellas que están controladas por Hamas en la Franja de Gaza.

Para ver el informe anual por favor remítase a: http://www.cihrs.org/?p=6590&lang=en

Ver en línea : http://www.cihrs.org/?p=6600&lang=en

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