Foro Social Mundial: Otra mentira es posible

Miércoles 24 de abril de 2013

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Fuente: Nawat.

Fecha: 24 de abril de 2013.

Palabras claves: FSM, Capitalismo, Rebelión popular, Movimientos Sociales.

"Se puede engañar parte del pueblo una parte del tiempo, pero no puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo". Bob Marley.

La edición tunecina del FSM acaba de concluir el pasado 30 de marzo. Fue una experiencia única para las asociaciones, las organizaciones y los ciudadanos del mundo entero con el objetivo de reunirse y de establecer las redes necesarias para retroalimentar sus respectivos compromisos. En este texto, abordo el vínculo entre la situación actual en Túnez y la celebración del FSM en Túnez.

Sin duda alguna, militantes y gente de todo el mundo vinieron a Túnez para "tratar" de llevarse una idea sobre la "revolución" en Túnez y sus consecuencias. No es seguro que la mayoría de las personas que allí estuvieron, pudieron entrar en contacto con los actores de primera línea de la revolución, especialmente los tunecinos de los barrios pobres y marginales de la capital, ni con aquellos de las regiones intrincadas, quienes fueron los que participaron activamente en los levantamientos populares.

La exclusión de los movimientos sociales de base y aquellos marginalizados, siempre ha sido un tema recurrente en los foros sociales mundiales y el FSM 2013 no fue ninguna excepción. Aún cuando es evidente que la participación al Foro de Túnez fue masiva, una gran mayoría de tunecinos no pudieron siquiera participar, y mucho menos proponer allí algún tipo de actividad; lo que es una ironía dada la coyuntura histórica que debía priorizar el intercambio de conocimientos y de prácticas con aquellos que llevaron a cabo las rebeliones populares.

En su lugar, vimos una explosión de miles de asociaciones y de ONGs, las que en su inmensa mayoría vinieron a exponer las actividades realizadas en sectores bien definidos y que fueron incapaces de salir de su campo de acción específico, a menudo basados en las fallas del sistema capitalista (derechos humanos, derechos de la mujer, desarrollo, educación, deuda, migración, etc.). Si la pertinencia y la eficacia de estas ONGs son discutibles, la imposibilidad de superar este enfoque sectorial y de luchar por el concepto impreciso de "justicia social" plantea aún muchos más problemas.

Para comprender esta situación, la reflexión inicial y fundamental apunta hacia la diferencia existente ente las ONGs locales y las internacionales y los movimientos sociales en proceso revolucionario. El primer grupo está llamado a reformar, a formar, a perfeccionar, a representar, a democratizar, a financiar, etc. Mientras que el segundo, tiene que enfrentar, reclamar, apropiarse, revolucionar, escandalizar, batirse, luchar, bloquear la economía, etc. El tema no sólo se limita al capitalismo y a la globalización, sino también a las relaciones con el Estado.

La historia nos recuerda con amargura que el 14 de enero 2011 marcó el inicio de la "transición democrática"; Ben Ali se marchó, pero su sistema se mantuvo: el sistema policial, los distintos ministerios, las élites gobernantes ocultas, etc. Muy pronto se impuso al proceso revolucionario en curso una agenda de transición democrática, lo que provocó un profundo cuestionamiento popular (Kasbah) que se difuminó al cabo de unos meses.

Pro supuesto, muchos tunecinos querían continuar y llegar a las manos con el estado tunecino quien devino el nuevo monstruo: el sistema represivo, la corrupción endémica, el imperialismo económico, las políticas de sub-desarrollo, etc. todo esto era objeto de discusión, de análisis, se cuestionaba por doquier y por todos los tunecinos, y todo esto sucedía justo después de la "revolución".

Hay que aceptar que durante la celebración del FSM, el Estado tunecino estuvo presente, representado por sus ministerios. Algunos vieron que el sector turístico se reinventó al crear un nuevo tipo de turismo: el turismo militante, producto perfecto para volver a lanzar un turismo de "bajo costo" a favor de las élites y exportador de una imagen de un Túnez tranquilo y acogedor para los inversores extranjeros, pues ya se acabó con la revolución, ¿no? Túnez del jazmín, ¿eso le dice algo?

La presencia masiva de los ministerios estatales nos hizo vivir durante una semana en un "Disney Land", lejos de la pobreza, de los marginales, de la violencia, etc. Un chofer de taxi me confió que la semana del FSM le recordó la época de Ben Ali cuando el turismo marchaba bien.

Pero cuando la policía casi lo iba a detener esa misma noche, planteó que la presencia policial durante el FSM le recordó también la época de Ben Ali… Sin comentarios… Otro amigo mío me dijo que la presencia masiva de las fuerzas del orden y de la seguridad en un foro "social" era una afrenta y trajeron a la mente de aquellos que fueron víctimas de la represión de las "fuerzas del orden" los traumatismos sufridos durante la revolución y después…

Para muchos, el proceso de democratización post-14 de enero 2011 fue contra-revolucionario. Pudiéramos decir lo mismo con respecto del FSM 2013 en Túnez en lo relativo a la "sociedad civil". Si el FSM estuvo colmado de la presencia de ONGs locales e internacionales, esto demuestra que los movimientos sociales de base perdieron una oportunidad histórica para conocerse, unirse y reconocer el enemigo común: el capitalismo (y no sólo el neoliberalismo), el Estado impotente, así como la colonización económica, cultural, la del imaginario y la del rodillo compresor de la modernidad y del progreso made in Occidente. La "ONGización" de la "sociedad civil" es una faceta del fenómeno de la "sociedad civil", pues las ONGs pueden verse como emisarias del Capital y del Estado, mientras que los movimientos sociales tienen que, por necesidad, enfrentarse al Capital y al Estado.

Podemos observar cómo se diseña un esquema de colonización basado en cierto modelo de "sociedad civil" al estilo occidental, que institucionalice las luchas, que pretenda "representarlas", que monopolice la palabra y la presencia mediática y sobre todo que mantenga una agenda que responda a las necesidades de los prestamistas internacionales, des-responsabilizando la "sociedad civil" local ante sus prioridades y sus opciones para aplicar políticas impuestas. Se trata de una economía política de las luchas sociales que hay que destruir, pues esta ONGización se intensificará en el futuro y será sobre todo un freno seguro para la autodeterminación de los pueblos.

La colonización se halla incluso en las bases conceptuales e históricas que invocan el humanismo, el universalismo, la laicidad, el determinismo, el racismo, las ciencias y el racionalismo esencial de la modernidad europea. Por lo general, esto equivale al reforzamiento de la idea que es Occidente quien posee el monopolio de la modernidad, aún cuando existen varias modernidades, dispersas en el tiempo y en el espacio de diferentes civilizaciones. En el caso tunecino, la manera de ver y de analizar la política no podrá afianzarse en la realidad si la modernidad arabo-musulmana no se asume en toda su diversidad y complejidad históricas y ontológicas. Esta otra modernidad posibilitará la búsqueda de otras alternativas en la comprensión del capitalismo y de su desmoronamiento.

La especificad del FSM 2013 está dada por su sede, un país en proceso revolucionario; pero se perdió la oportunidad de plantear acciones concretas ante problemáticas urgentes y todo ello con el fin de completar los discursos y los talleres del FSM. Teníamos el tema de los refugiados de Choucha, el préstamo reciente del FMI, la cuestión de la impunidad de la policía y otros. Era una oportunidad única de ensueños que se hubiera podido utilizar para apoyar a los movimientos sociales en lucha, pero no sucedió nada.

Ahora bien, decidir si el foro es revolucionario o reformista parece algo fútil después de todo esto. Les hago une propuesta concreta: anulen la Carta de Porto Alegre del FSM y denle un nuevo nombre: Foro de los profesionales del sector social, Foro de las ONGs y del Estado, Foro del Estado anfitrión (añada su propuesta en esta página colaborativa, no vacile y contribuya: http://pad.tn/p/FroumName).

De esta forma, podremos detener la creación de nuevas frustraciones en cada edición del foro y dejar el espacio a un nuevo imaginario que nos permita realmente reforzar los movimientos sociales de base y emprender seriamente un proyecto revolucionario, proyecto que ya se inició en Túnez en el 2011.

El gran automóvil contaminante, creado con viejas tecnologías, seudo-científico, voluminoso y caro que vocifera al mundo llamarse bici, volverá nuevamente a tomar su debido nombre de automóvil. Lo que permitirá a aquellos que necesitan fabricar una bici ligera, eficaz, que acerque a la gente para luchar contra el capitalismo con medios sencillos, locales, arraigados en la realidad; en lugar de utilizar los métodos de los amos actuales del mundo, como cuando la Cumbre de Davos: un grupo limitado de hombres blancos decide el futuro de la humanidad en un espacio militarizado donde se ha hecho de todo para que sea lo mínimo "democrático". El FSM utiliza los métodos de Davos… A buen entendedor...

Un punto de partida serían por ejemplo, en Túnez las comunidades de base son por regla general los ciudadanos que están en: el café, los baños públicos, la mezquita, el bar el estadio de futbol, le barrio, la familia (la pequeña y la ampliada), etc. Tantos lugares que los ingenieros y los directivos de las "transformaciones sociales" los ignoran. La obsesión destructora de distinguir lo estatal de lo privado sólo perpetúa los esquemas de la colonización…

La mentira de la revolución tunecina nos llevó a una nueva, la del FSM, que recuerda al pueblo tunecino y a todos los pueblos en lucha que, otra mentira es posible.

Ver en línea : http://nawaat.org/portail/2013/04/2...

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