Mozn Hassan: "A las mujeres nos ven como víctimas y no como ciudadanas en pie de igualdad"

Viernes 26 de abril de 2013

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Source: Amnistía Intenacional

fecha: 5-abril-2013

Palabras clave: Defensores y defensoras de derechos humanos, Mujeres, Derechos humanos de las mujeres.

Durante los últimos años, Amnistía Internacional ha documentado constantes abusos contra las mujeres en Egipto, destacando la represión de las manifestantes y la violencia sexual. Las autoridades egipcias han llegado a anunciar leyes e iniciativas para protegerlas, pero nunca a implementarlas. La nueva Constitución, aprobada en un referéndum celebrado a toda prisa, no las protege y las relega al papel de ama de casa. Tampoco prohíbe su discriminación. A pesar de ello, las mujeres hacen frente a quienes cometen abusos contra sus derechos humanos y alzan su voz. Tal es el caso de Mozn Hassan, directora del Instituto de Estudios Feministas Nazra.

¿A qué se dedica el Instituto de Estudios Feministas Nazra?

El Instituto para Estudios Feministas Nazra es un grupo cuyo objetivo es crear un movimiento feminista egipcio, basado en la creencia de que el feminismo y el género son cuestiones políticas y sociales que afectan a la libertad y al desarrollo en todas las sociedades. El objetivo de Nazra es incorporar estos valores tanto en la esfera pública como en la privada.

Nazra cree que la juventud, dentro de su diversidad, lucha por integrar en sus sociedades las cuestiones que les afectan, entre ellas las relativas al género. Por eso, Nazra trabaja en general para proporcionar a todos los actores que luchan a favor de las causas relacionadas con el género todo el apoyo que necesitan, y se dedica, en concreto, a apoyar a los grupos de jóvenes que trabajan por estas causas.

¿Podríamos decir que el estallido de la Revolución de Tahrir fue el despertar de la mujer egipcia? ¿Qué papel desempeñó? ¿Qué significado tuvo para ella?

La revolución egipcia fue el despertar de toda la población de nuestro país y nos abrió un nuevo espacio público. En cuanto a las mujeres, las ayudó a que se retratase su existencia tal y como es y redefinió su espacio público, aumentando su presencia y permitiéndolas crear discursos propios para continuar en el nuevo Egipto.

La gente creyó en la Primavera árabe. ¿Se siente decepcionada? La revolución egipcia es un momento histórico para nuestro país. Quienes se unen a ella tienen la gran suerte de participar en el cambio de rumbo de la historia de Egipto. Pero la revolución es un proceso largo que requiere años para lograr aquello por lo que luchamos.

Las mujeres en los países árabes salen a reclamar sus derechos. Son mujeres valientes. ¿Se siente orgullosa de ellas?

Es un error estereotipar la participación de las mujeres egipcias. Llevan años en el espacio público y la revolución es para ellas la nueva vía para reclamar sus nuevos espacios y derechos.

Las mujeres sufren discriminación en todos los ámbitos. Tienen salarios más bajos, no pueden acceder a ciertas actividades, el desempleo femenino en cuatro veces mayor que el masculino y tienen menos oportunidades para acceder a la educación. Las mujeres solteras menores de 21 años necesitan el permiso de sus padres para obtener el pasaporte y viajar, y las mujeres casadas, el consentimiento de sus maridos. Son muchas las situaciones de desigualdad. ¿Cree que el cambio es posible?

Claro, todo puede y debe cambiar. El feminismo se construye sobre la idea de poder cambiar lo que la gente considera normal. Esto exige tiempo y esfuerzo por parte de diferentes movimientos sociales.

A la hora de elaborar la nueva Constitución se hicieron muchas propuestas para mejorar los problemas sociales y culturales de la sociedad egipcia y así garantizar a las mujeres sus derechos, pero no hay un solo artículo en la Constitución que haga referencia a ellos y solo el 10 menciona el importante papel de la mujer como madre. ¿Qué ha ocurrido?

El proceso de redacción de la Constitución fue parte de toda la filosofía de los Hermanos Musulmanes a la hora de abordar las esperanzas de la población egipcia: la ignorancia, la no transparencia y la no creencia en la igualdad de las mujeres. En la Constitución las mujeres eran mencionadas como mujeres divorciadas, viudas y cabezas de familia, y en un artículo que penalizaba la prostitución. Esto muestra cómo ven la moralidad de la mujer quienes redactaron la Constitución, pues las ven como víctimas y no como ciudadanas en pie de igualdad y con los mismos derechos que los hombres.

Las mujeres egipcias también tienen que enfrentarse a otro grave problema: el acoso sexual. Según Mervat Tallawy, presidenta del Consejo Nacional para las Mujeres (NCW), las mujeres son acosadas de media siete veces cada 200 metros. ¿Una estadística tan alarmante no sonroja a nadie?

El acoso sexual es desde hace años uno de los principales problemas sociales y legales. La gente intenta ignorarlo y ha sido la presión de algunos grupos independientes por los derechos de las mujeres la que ha hecho que esta cuestión cobre relevancia. La mayor parte del trabajo se centra en el acoso sexual en la calle y hay zonas grises en las que hace falta trabajar más, como el acoso sexual en el trabajo y en el seno de la familia. Esta cuestión exige un trabajo a fondo para erradicar las causas sociales, políticas y legales. El hecho de que se subestime el acoso sexual sistemático, y todas las violaciones que cometen militares y policías contra los derechos de las mujeres egipcias desde hace años, hace que la gente no se tome en serio las agresiones sexuales colectivas y las violaciones en grupo cometidas y documentadas en la plaza de Tahrir.

Precisamente en los últimos meses se ha producido un gran número de violentas agresiones sexuales contra mujeres, incluidas violaciones, que participaban en las manifestaciones en la plaza de Tahrir. Cuando son los propios miembros de la cámara alta del Parlamento quienes dicen que las mujeres son las únicas responsables por asistir a las protestas y que no deben mezclarse con hombres en manifestaciones, ¿qué posibilidades hay de que el gobierno egipcio tome medidas contra el acoso sexual y la violencia de género?

Los diferentes sectores sociales no asumieron la responsabilidad real de estos terribles incidentes. Durante un tiempo prevaleció la ignorancia. Todas las partes interesadas deben tomarse en serio esta cuestión: partidos políticos, medios de comunicación, la sociedad civil y, desde luego, las autoridades, que para empezar deben reconocer estos incidentes. Las autoridades y el presidente deben pedir perdón porque estos incidentes contra mujeres egipcias se han producido durante su presidencia. Debe abrirse una investigación sobre este asunto; los militares y policías que han violado la integridad física de las mujeres y sus derechos humanos deben ser castigados; la reforma del sector de la seguridad o la creación de un nuevo sistema de seguridad debe basarse en la sensibilidad hacia las cuestiones de género y en cómo abordar estos incidentes; y, cuando Egipto tenga un Parlamento elegido, deberán promulgarse leyes para proteger la presencia de las mujeres en el espacio público.

El 9 de marzo de 2011, tras la Jornada Mundial de la Mujer, 18 mujeres fueron detenidas, golpeadas y sometidas a descargas eléctricas. A 17 de ellas las sometieron a pruebas de virginidad. Finalmente un tribunal de El Cairo prohibió a la Junta Militar de Egipto practicar estas pruebas a las mujeres, pero nadie ha sido condenado por las ya realizadas. ¿La impunidad es lo único que reina?

Las pruebas de virginidad son uno de los actos vergonzosos que han cometido los militares contra la población egipcia y muestran cómo trata la militarización a las mujeres, especialmente en una sociedad patriarcal socialmente conservadora como Egipto. Fueron el primer mensaje para las mujeres de que el espacio público no es suyo y de que las autoridades recurrirán a todo lo que la sociedad considere que no está socialmente aceptado en Egipto para las mujeres. Las violaciones de derechos humanos continuaron en diferentes incidentes durante el régimen militar, como las torturas, el acoso sexual y los intentos de violar a las mujeres. Lamentablemente, no castigar a los militares y policías que cometieron delitos contra la población egipcia y contra las mujeres transmite el mensaje de que son actos aceptados que se pueden cometer.

Desde su punto de vista, ¿cómo puede y debe solucionarse el acoso sexual contra las mujeres?

Ha de considerarse que los diferentes sectores -el gobierno egipcio, los partidos políticos, el movimiento de derechos humanos y el movimiento feminista, los medios de comunicación y otros- tienen la responsabilidad de incluirlo en la agenda y de intentar lograr medidas sociales, políticas y legales que contribuyan a erradicar este fenómeno y a castigar a los perpetradores.

¿Considera importante el papel de organizaciones como Amnistía Internacional?

La solidaridad internacional es clave en nuestra labor. Debe guardar relación con las necesidades del colectivo de activistas locales y abordar la realidad de la ciudadanía local.

Ver en línea : http://www.es.amnesty.org/noticias/...

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