Naw;al El Saadawi: Una Revolución popular y no una crisis o un golpe

Jueves 18 de julio de 2013

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Fuente: E-jousour

Fecha: 17 de julio 2013

Palabras claves: Egipto, Derechos Civiles y Políticos, Libertades civiles

Toda revolución en la historia ha tenido su contrarrevolución interna y fuerzas externas aliadas, como sucedió en Egipto cuando se intentó abortar la revolución de enero de 2011. En esta revolución del 20 de junio de 2013 ellos fracasaron y continuarán fracasando porque la juventud egipcia, tanto los hombres como las mujeres, que se está rebelando contra los Hermanos Musulmanes, han aprendido las lecciones del pasado. Su consciencia se ha profundizado con más organización y unidad.

Treinta y cuatro millones de mujeres y hombres salieron a tomar las calles y las plazas. Estaban determinados a derrocar al gobierno religioso que estaba bajo el control de los Hermanos Musulmanes así como a todo aquel que apoyará a este gobierno, tanto dentro del país como en el exterior. Querían expulsar a todos aquellos que utilizan la religión en la búsqueda de ganancias económicas y políticas y también derrocar a Morsi. La voluntad del pueblo es más poderosa que las armas de los militares, de la policía, que las religiosas o las económicas. Ahí está la lección de la historia de la humanidad. No existe principio alguno que esté por encima de la verdad y de la sinceridad en la búsqueda de la libertad, la justicia y la dignidad.

El dominio ejercido por los Hermanos Musulmanes trató de dividir al pueblo separándolos en creyentes y herejes, pero fracasaron. Trataron de fomentar y alentar a sus seguidores para que atacaran a las manifestaciones, pero fracasaron. El poder de esos millones fue como un mar que se auto protege con su propia fuerza y sus tremendas olas que barren con los jinn y los fantasmas. La era de los jinn, los espíritus y las tonterías ha quedado detrás. La luz del conocimiento, la verdad, el amor y la creatividad se incrementa día tras día.

Las milicias de los Hermanos Musulmanes asesinaron a hombres y mujeres, pero las multitudes en las calles, en los barrios y en el campo, continuaron creciendo. No tenían miedo ante las balas, no se retiraron ni un solo paso sino que siguieron avanzando hasta que lograron derrocar al régimen.

Y sin embargo, los imperialistas y los estadounidenses aducen que no se trataba de una revolución que demandaba un nuevo régimen legítimo sino que se trataba solamente de una crisis.

Necesitamos una nueva constitución que transforme en algo verdadero los principios de la revolución: igualdad para todos sin distinción de sexo, religión o clase social. No deberíamos apresurar las elecciones presidenciales y parlamentarias. No debemos poner los bueyes delante de la carreta. No podemos repetir los errores.

La democracia es algo más que las elecciones. La legitimidad significa el poder de los pueblos más que la urna electoral.

Necesitamos una dirección comunitaria, revolucionaria y no un solo líder. Las milicias armadas de los Hermanos Musulmanes dispararon contra el pueblo y la revolución se rebeló contra el ejército nacional y el ejército respondió. La policía se puso al servicio del pueblo y no del régimen. Esta es una revolución histórica y no un golpe de estado o un movimiento de protesta o un levantamiento de los indignados. Es una revolución que continuará hasta que logre alcanzar todos los objetivos que se ha trazado.

El 5 de julio, pude ver a un grupo de hombres estadounidenses a través de la CNN que lanzaban amenazas de interrumpir cualquier ayuda al pueblo revolucionario egipcio. Y me tuve que reír en voz alta. ¡Deseo que suspendan toda esa ayuda!. Desde la época de Anwar Sadat en el decenio de 1970, esa ayuda ha estado destruyendo nuestra vida política y económica. Esta ayuda le resultó más útil a los Estados Unidos que a cualquier otra persona. Esa ayuda que va a parar directamente a los bolsillos de la clase dominante y los hace más corruptos. Esta ayuda ha fortalecido el dominio colonial estadounidense-israelí sobre nuestras tierras. Todo lo que el pueblo egipcio ha obtenido de esta ayuda es más pobreza y humillación.

Escrito por Nawal El Saadawi

Nawal El Saadawi (En árabe: نوال السعداوى‎, nació el 27b de octubre de 1931) es una escritora egipcia feminista, activista, médica y siquiatra. Ha escrito muchos libros sobre el tema de las mujeres en el Islám, prestando especial atención a la mutilación de los genitales femeninos en su sociedad.

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