Propuesta sobre el respeto de los derechos de la mujer en ocasión de la reunión de la CSW y del Día de la mujer

Miércoles 6 de marzo de 2013

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Fuente: E-jousour.

Fecha: 6 de marzo de 2013.

Palabras clave: Marruecos, Las violencias contra la mujer, Discriminación, Los derechos de la mujer, Igualdad.

Porque soy mujer

Una de cada tres mujeres será víctima de golpes, abusos, violación u otras formas de violencia durante su vida. ¡Una de cada tres mujeres! Es decir mil millones de mujeres en el mundo, según estimados de la ONU. Esta triste afirmación hace de las violencias contra la mujer, la violación más frecuente de los derechos humanos.

Mientras que la CSW (Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer) de la ONU se reúne del 4 al 15 de marzo en Nueva York para discutir las medidas para luchar contra la violencia contra la mujer et las niñas, es imprescindible destacar que esas violencias se producen por todas partes del mundo, independientemente del origen, la cultura, la clase obrera, la edad y la religión.

La violencia en contra de la mujer se manifiesta en todas las etapas de su vida, incluso en ocasiones antes del nacimiento con la práctica del aborto del feto femenino en algunas regiones del mundo. Las niñas y las jovencitas son también especialmente vulnerables, si observamos los 60 millones de muchachas casadas por la fuerza antes de sus 18 años et los 140 millones de niñas, víctimas de la escisión. Una vez adultas, las mujeres tienen que enfrentar la violencia en el seno de la familia, en el barrio, y en el centro de trabajo.

El año pasado, el suicidio de Amina Filali, esta joven marroquí de 16 años, obligada a casarse con el hombre que la había violado, para evitar que éste fuera a la cárcel; el atentado contra Malala Yousafzi, la joven adolescente pakistaní defensora del derecho a la educación de las niñas; la violación y la muerte trágica de la joven estudiante india en diciembre del 2012, son algunos de los ejemplos que indican la necesidad urgente de impulsar los cambios estructurales y sociales para eliminar esas violencias y las discriminaciones diarias en contra de la mujer.

Las desigualdades persistentes entre la mujer y el hombre, son en buena medida la génesis de estas violencias. Porque somos mujer, las normas sociales nos atribuyen cargos subalternos en la mayoría de las regiones del mundo. A su vez, los niños y los hombres están llamados a ejercer los roles dominantes.

En muchas partes del mundo, se considera que el hombre es la primera fuente de ingresos de la familia, por lo que se prioriza la educación de los niños a la de las niñas. Porque son mujeres, ven sus posibilidades de producir ingresos limitadas por la falta de educación. Por lo tanto, dependen económicamente de los hombres, lo que contribuye a fomentar la idea de que las niñas no tienen capacidad para ganar dinero. ¿Entonces, por qué invertir en su educación? Y de esta forma se perpetúa el círculo vicioso. Sin embargo, se sabe que sólo un año escolar adicional para una niña, representa de un 10 a un 20% de los ingresos adicionales para la familia.

En esta época de crisis generalizada, es evidente que el respeto de los derechos de la mujer es un factor fundamental en la lucha contra la pobreza. Las sociedades no pueden prosperar de una forma sostenible cuando la mitad de su población se ve privada de sus derechos. Entre los mil trescientos millones de personas que viven con menos de 1,25$ diarios (umbral de pobreza), el 70% son mujeres y niñas.

Porque somos mujer, no podemos cambiar solas esta situación. Es necesario que toda la sociedad, los hombres, las instituciones y los Estados se impliquen a favor del respeto de los derechos de la mujer y de la igualdad. Para ello, solicitamos que la lucha contra la violencia contra la mujer y las niñas y su antesala, la igualdad entre hombres y mujeres, se convierta en una prioridad en la Agenda internacional post 2015, continuación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para ello hay que fijar objetivos precisos y definir los indicadores específicos. Hay que romper también con los tabúes que encierran las violencias en Francia, en Europa y por doquier. Solicitamos un compromiso de todos y todas a favor de la evolución de normas sociales hacia la igualdad, pues el futuro del mundo depende de ello, no sólo el de las mujeres.

CARE International Maroc (CIM) es una ONG de ayuda para el desarrollo, de derecho marroquí, aconfesional y apolítico, que integra la Red CARE International. La CIM opera en Marruecos desde septiembre de 2007, en materia de agua, saneamiento, educación, y en la consolidación de la sociedad civil, CARE Maroc tiene como principal objetivo las mujeres y los jóvenes en sentido general. ¨ Buscamos un mundo de esperanzas, de tolerancia y de justicia social, donde la pobreza será vencida y donde los pueblos vivirán en la dignidad y la seguridad ¨.

134, esquina carretera Ouled Ziane y calle Asswane, Edificio B, 3er piso, apto 5-6, Casablanca, Marruecos. TELF : (+212) 5 22 45 29 16, Fax : (+212) 5 22 45 29 22, info@caremaroc.org .

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Ibtissam Alaoui.

Mouna Atim.

Nisrine Bouhamidi, CARE Maroc.

Leila Chérif, L’Heure Joyeuse.

Najat El Mdari, CARE Maroc.

Fanny Henryot.

Fiona James, CARE Maroc.

Afaf Lakbiri, CARE Maroc.

Sanaa Moussalim, REMADEL.

Mariama Niang.

Sophie Pérez, CARE Maroc.

Intissar Rachdi, MDI.

Meriem Rhoflane, CARE Maroc.

Najat Rouane, CARE Maroc.

Tejiendo Redes.
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