Re: Renovación del mandato del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en Irán

Jueves 7 de marzo de 2013

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Fuente: CIHRS.

Fecha: 7 de marzo de 2013.

Palabras claves: Irán, Derechos humanos, Libertad de palabra, Activistas por los derechos humanos.

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Ya sea el 21 o el 22 de marzo de 2013, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas llevará a cabo una votación para la renovación del mandato del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en la República Islámica de Irán. La situación ha continuado deteriorándose desde la adopción de la última resolución aprobada por el Consejo en marzo de 2012. Sin embargo el gobierno de Irán se ha negado a brindar su cooperación con el Relator Especial de la ONU sobre Irán. Sigue siendo algo crucial que el Consejo de Derechos Humanos afirme que los abusos en Irán deben cesar y que continúe con el mandato de una supervisión a fondo de la situación existente en el país, en particular antes de las elecciones presidenciales programadas para junio de 2013.

Por lo tanto, instamos a los Estados Miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a que:

- Apoyen la resolución que renueva el mandato del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en la República Islámica de Irán;
- Fortalezcan la resolución del Consejo de Derechos Humanos mediante la condena de las violaciones sistemáticas que se comenten en Irán y el continuado ataque contra las voces discordantes y la repetida omisión de investigar las violaciones actuales y de larga data.

El Relator Especial, en su informe presentado al sexagésimo séptimo periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, ofreció una visión de “los temas sistemáticos que representan obstáculos a la habilidad de Irán para atenerse a las obligaciones internacionales.” El informe documentó casos de largos períodos de confinamiento solitario sin cargo alguno o sin acceso a asesoría legal, de tortura física y psicológica durante las interrogaciones tales como largos períodos de privación de sueño, simulacros de ahorcamientos, electrocuciones, violaciones, juicios injustos, exilio interno durante prolongados periodos, actividades de largo tiempo y prohibiciones de viaje. El Relator Especial concluyó que “estas violaciones son producto de incongruencias legales, insuficiente apego a un estado de derecho, y la existencia de una impunidad flagrante.”

A pesar de habérsele negado, una vez más, el acceso al país, el Relator Especial tuvo la oportunidad de dar seguimiento a 124 casos entre febrero y junio de 2012. Realizó 99 entrevistas entre febrero y junio de 2012 y 169 entrevistas entre septiembre y diciembre de 2012 con personas localizadas dentro y fuera del país. Irán, a pesar de que asegura brinda su cooperación con los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas y la invitación existente, ha continuado prestando oídos sordos a las solicitudes pendientes para visitas durante ocho Procedimientos Especiales temáticos. En 2012, Irán respondió solo a 8 de las 28 comunicaciones sobre procedimientos especiales. Desde la adopción de la resolución anterior del Consejo de Derechos Humanos, el Relator Especial del Consejo de Derechos Humanos emitió once declaraciones públicas denunciando abusos que se cometen en Irán.

Los patrones de abusos en Irán van desde estrictas restricciones a la libertad de expresión y medidas severas contra los defensores de los derechos humanos y sobre los activistas hasta un uso extenso de la pena de muerte, la tortura, la amputación y también la violencia y discriminación que encaran las mujeres y las minorías.

El ejercicio de los derechos a la libertad de palabra, de reunión y de información se ve sujeto a severas restricciones. La Ley de Delitos de Computación obliga a los proveedores de servicios de internet a documentar y almacenar las historias de las computadoras y los detalles personales de sus usuarios, a bloquear de forma sistemática páginas web, la lenta velocidad de internet y provocar interferencias en las transmisiones de satélites extranjeros.

En julio de 2012, un tribunal de apelaciones sentenció a Mansoureh Behkish, bloguera y simpatizante de Mourning Mothers, a 3.5 años de suspensión, 6 meses de detención bajo custodia por realizar propaganda contra el régimen. En septiembre de 2012, las autoridades condenaron a la periodista Jila Baniyaghoob a cumplir un año de prisión por “difundir propaganda contra el sistema” y por “insultar al presidente” y la suspendieron del periodismo durante 30 años. Docenas de periodistas y blogueros están aún detenidos en las cárceles de Irán.

La muerte de la bloguera Sattar Behesht cuando estaba bajo custodia, supuestamente bajo tortura, en noviembre de 2012 provocó una ira interna e internacional. Una comisión parlamentaria dio a conocer en enero que se han realizado varios arrestos relacionados con el asesinato de Behesthi. La comisión manifestó que las investigaciones estaban en desarrollo pero que no había ninguna señal de que el caso fuera a ser llevado ante los tribunales de Irán. En octubre de 2012, fuerzas de seguridad arrestaron a un bloguero y abierto crítico del gobierno, el Dr. Mehdi Khazali, sin que se conocieran las causas. A pesar de una supuesta orden emitida por el juez que permitía se le situara fianza a Khazali, hasta ahora las autoridades han entorpecido su liberación. Él se ha mantenido en una huelga de hambre en protesta por su detención y se informa que su salud está maltrecha.

En febrero de 2013, un grupo de expertos independientes de la ONU sobre derechos humanos denunció el arresto de 17 periodistas, la mayoría de los que trabajaban para publicaciones noticiosas independientes en Irán y al envío a prisión de otros 40 periodistas. El grupo de expertos alertó que “en vísperas de las elecciones de 2013, los recientes arrestos pueden servir para reforzar la autocensura y limitar seriamente la libertad de opinión y de palabra en un momento crucial en el desarrollo político de Irán. “Dos antiguos candidatos presidenciales Mehdi Karroubi y Mir Hossein Mousavi, y su esposa, Zahra Rahnavard, siguen bajo un arbitrario arresto domiciliario desde febrero de 2011 aun cuando no se han formulado cargos formales en su contra.

Los activistas de derechos humanos siguen bajo persecución del régimen. Un tribunal de apelaciones sentenció al abogado de derechos humanos Abdolfattah Soltani a comienzos de junio de 2012 a 13 años de prisión y le prohibió ejercer la ley durante 10 años por haber creado el Centro para los Defensores de los Derechos Humanos (CHRD), fundado en colaboración con el premio nobel Shirin Ebadi. En abril un tribunal de apelaciones informó al abogado de la defensa Mohammad Ali Dadkhah que había confirmado su sentencia de nueve años por cargos relacionados por sus entrevistas a medios de información extranjeros y por ser miembro del CHRD. Se le prohibió ejercer y dar clases por un periodo de diez años. Las autoridades arrestaron a la abogada Nasrin Sotoudeh, desde su arresto en 2010 ha sido enviada a confinamiento solitario y se ha evitado que se pueda reunir o hablar de forma regular con sus familiars. Un tribunal de apelaciones la sentenció a seis años de prisión y tiene una prohibición de diez años para ejercer la ley. Otros defensores de los derechos humanos que se encuentran en prisión incluyen al abogado de la defensa Mohammad Seifzadeh, otro fundador de la CHRD que actualmente cumple dos años y fue sentenciado a seis años más, y Mohammad Sadiq Kaboudvand, el presidente de la Organización de los Derechos Humanos de Kurdistán, quien está cumpliendo una condena de 11 años.

El uso por Irán de la pena de muerte sigue siendo una seria preocupación. Según Amnesty International, las autoridades llevaron más de 600 ejecuciones en 2011 y más de 500 en 2012 – muchos de ellos no han sido oficialmente anunciados por el gobierno. El número de ejecuciones por ahorcamiento público también ha crecido de forma dramática. Según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en 2012 se produjeron 55 ahorcamientos públicos en las principales plazas metropolitanas así como en estadios deportivos. Los crímenes que pueden ser castigados con la muerte incluyen – conjuntamente con el asesinato, la violación y el espionaje- , repetidas convicciones por consumo de alcohol, adulterio, sodomía y el tráfico y la tenencia de drogas, así como ofensas contra la seguridad y la economía.

Irán encabeza la lista mundial en la ejecución de criminales juveniles. La ley iraní permite el castigo con la pena capital a personas que hayan llegado a la pubertad, que se define como a los 9 años para las niñas y los 15 para los varones. Según la organización Human Rights Watch, a finales de 2012, existían más de 100 criminales juveniles en la galería de los condenados a muerte. El Relator Especial señaló el caso de dos hombres sentenciados a muerte en junio de 2012 por consumir alcohol por tercera vez.

El poder judicial en 2012 ordenó y puso en práctica un creciente número de castigos crueles e inhumanos, tales como la amputación de unas extremidades y en muchos casos esto significaba una tortura. Muchas de estas condenas son ejecutadas en público y las autoridades le dan una extensa publicidad, incluido la distribución de fotos del acto de amputación, lo que legitimiza el uso de castigos crueles, inhumanos y degradantes ante el público iraní. El 13 de noviembre de 2012, se les amputó en público cuatro dedos a dos personas convictas de robo en la provincia de Yazd. Más recientemente, el 24 de enero de 2013, las autoridades amputaron dedos un convicto de 29 años de edad en la ciudad de Shiraz.

La mujer iraní continua encarando una discriminación legal en la Constitución, en el código penal así como en el código civil, el estatus personal importa en lo concerniente al matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos. Varias universidades prohibieron la matricula a mujeres en varios campos académicos.

Clérigos chiitas disidentes y personas que nacieron chiitas y que se adhirieron a asociaciones informales y a minorías musulmanas, incluido los sunitas, enfrentan la discriminación en la participación política y en el empleo. Las autoridades niegan la libertad de religión a los que se han sumado a la fe bahai, la minoría no musulmana más grande en Irán y de forma regular escoge como blanco a los sufís y a los miembros del movimiento de hogares iglesias. El gobierno ha limitado las actividades culturales y políticas entre las minorías azerbaiyanas de habla turca, los kurdos, árabes y las minorías baluch. Las fuerzas de seguridad han detenido, torturado y ejecutado a docenas de activistas árabes iraníes en la provincia suroccidental de Khuzestan desde 2011; varios baluch fueron ejecutados en los meses de enero y febrero y se encuentran en la galera de la muerte varios prisioneros políticos kurdos.

El mandato de país de la CDH ha permitido que los iraníes, tanto de adentro como de afuera, sean más conscientes de las normas de derechos humanos y les ha facilitado su compromiso con la comunidad internacional. Las víctimas y los activistas les han dicho a los grupos de derechos humanos que ellos consideran la oficina del Relator Especial como un objetivo, un punto focal crítico para documentar los abusos de derechos y un canal imparcial y confiable de comunicación entre las víctimas y las Naciones Unidas y sus estados miembros.

En este sentido el Relator Especial cumple un papel importante, único e independiente para poner al desnudo las violaciones de los derechos humanos en Irán. Como que las violaciones de los derechos humanos en Irán se relacionan con categorías amplias y diversas de derechos humanos, el mandato del Relator Especial asegura que el rango completo de dichos abusos se documenten y que se haga responsable al gobierno de Irán por las mismas. El papel del Relator Especial resultará incluso más crucial para que recaiga la atención en la dimensión de derechos humanos en el camino hacia las elecciones de junio de 2013.

Lograr extender el mandato del Relator Especial enviará un mensaje importante a las autoridades iraníes de que deben cesar las violaciones e instarlos a cumplir con sus obligaciones internacionales, a restaurar el diálogo con la comunidad internacional y a cooperar genuinamente con los mecanismos de derechos humanos.

El Consejo de Derechos Humanos debe adoptar igualmente una resolución que condene los patrones de violaciones sistemáticas que se cometen en Irán y refleja las preocupaciones expresadas en la Asamblea General, así como las conclusiones de los informes del Secretario General de las Naciones Unidas y del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en Irán.

Por todas estas razones, instamos a su delegación a que apoye la adopción de la resolución y la renovación del mandato del Relator Especial en Irán durante el venidero período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.

Afectuosamente:

- Amnesty International.
- Asian Forum for Human Rights and Development (FORUM-ASIA).
- Cairo Institute for Human Rights Studies (CIHRS).
- CIVICUS World Alliance for Citizen Participation.
- Commonwealth Human Rights Initiative (CHRI).
- Conectas Direitos Humanos.
- East and Horn of African Human Rights Defenders project (EHAHRDP).
- Egyptian Initiative for Personal Rights (EIPR).
- Freedom From Torture.
- Human Rights Watch.
- International Campaign for Human Rights in Iran.
- International Federation for Human Rights (FIDH).
- International Service for Human Rights (ISHR).
- United 4 Iran.
- West African Human Rights Defenders Network (WAHRDN).
- World Organization Against Torture (OMCT).

Ver en línea : http://www.cihrs.org/?p=6104&lang=en

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