Siria: Los ataques contra las escuelas ponen en riesgo a los niños

Jueves 6 de junio de 2013

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Fuente: E-jousour

Fecha: 6 de junio 2013

Palabras claves: Siria, Guerra y paz, Derechos Humanos, Derechos del Niño, Movimientos Sociales, Derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales

El gobierno sirio sometió a escolares a interrogatorios, reprimió violentamente manifestaciones en las que participaban y ha perpetrado ataques militares en contra de las escuelas, declaró el Human Rights Watch en su informe publicado hoy. Las fuerzas gubernamentales, tanto como los grupos armados de la oposición, utilizaron escuelas como bases operativas, inclusive para tiradores emboscados, como cuarteles, como centros de detención; por lo que han transformado de esta manera los centros educacionales en blanco militar, poniendo a los niños en constante peligro.

Este informe de 33 páginas, titulado « Safe No More: Students and Schools under Attack in Syria» (La seguridad amenazada: Ataques contra las escuelas y sus estudiantes en Siria), está basado en entrevistas realizadas a más de 70 personas, de ellas 16 escolares y 11 profesores que han logrado escapar de Siria, en especial de las ciudades de Daraa y de Homs, así como de la cosmopolita Damasco. El informe argumenta el uso de las escuelas con fines militares por ambos campos de la contienda. Describe también cómo los educadores y agentes de la seguridad del Estado han sometido a los alumnos a interrogatorios, los han molido a golpes por supuestas actividades anti-gubernamentales, y cómo las fuerzas de seguridad y las milicias progubernamentales conocidas con el nombre de ‘chabihas’ atacaron las manifestaciones pacíficas estudiantiles. En varias oportunidades, al decir de los testimonios recogidos por Human Rights Watch, las fuerzas gubernamentales abrieron fuego sobre instalaciones escolares que no estaban siendo utilizadas con fines militares.

"Sumisos a los horrores de la guerra, los niños sirios han tenido que soportar pruebas a las que ningún niño debería ser sometido: interrogatorios, tomados como blanco y ser atacados" manifestó Priyanka Motaparthy, investigadora de la Sección Derechos del Niño en Human Rights Watch y autor del Informe. "Las instalaciones escolares deberían ser santuarios, pero actualmente en Siria, un país que antes concedía una gran importancia a la enseñanza, hay muchos niños que no asisten ni a la enseñanza primaria, por lo que tienen un futuro muy comprometido".

Después de dos años de sangriento conflicto sirio, los niños han perdido meses, incluso años de estudios. Al menos una de cada cinco escuelas en Siria no está en condiciones de funcionar, miles de instalaciones escolares han sido destruidas, dañadas o transformadas en refugio para las personas que han escapado de la violencia, según fuentes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Otras escuelas se utilizan como cuarteles para combatientes o para unidades militares. Los agentes del gobierno sirio, entre los que se encuentran algunos educadores, participaron en los interrogatorios, en los arrestos y en incursiones en seis escuelas en Daraa, en Homs y en Damasco, lo que ha despertado en los niños el temor a asistir a la escuela y prefieren quedarse en sus casas, señaló Human Rights Watch. Profesores y dirigentes de los establecimientos estudiantiles han sometido a los escolares a interrogatorios para conocer sus opiniones políticas y sobre supuestas actividades anti-gubernamentales en las que hayan participado ellos o sus familiares, en algunos casos, han llegado hasta a apalear a algunos alumnos por ese tipo de actividades.

Abdou, alumno de una escuela primaria en Homs hasta mayo de 2012, contó que su profesor de matemáticas le había preguntado si su padre tenía un fusil en la casa y si su familia miraba las cadenas de televisión que cumplían los requerimientos del gobierno. Según el niño, cuando la maestra supo que Abdou había participado en una manifestación anti-gubernamental, lo envío a la oficina del director, y éste le golpeó en cinco oportunidades con un tubo de caucho.

Alumnos y estudiantes, familiares y profesores afirmaron a Human Rights Watch que habían visto a las fuerzas de seguridad del gobierno y a las milicias que le apoyaban, atacar e incluso tirar contra manifestaciones o desfiles pacíficos estudiantiles, en los que hubo hasta algunos heridos. "Me tiraron por el suelo (cuando atacaron nuestra manifestación) pero me pude escapar" declaró Somoya, una joven de 14 años de Damasco. "Tiraron contra nosotros. Una niña recibió una bala en la mano… Todas las niñas pudieron escapar".

En las zonas de combate, las fuerzas armadas sirias han cometido aparentes violaciones de la legislación en tiempo de guerra al perpetrar ataques terrestres y aéreos en contra de las escuelas que no estaban utilizadas con fines militares, apuntó Human Rights Watch. A mediados del 2012, las fuerzas gubernamentales y las milicias tiraron sobre escuelas en Daraa cuando aún los alumnos estaban en ellas. Las fuerzas gubernamentales también han realizado al menos dos ataques aéreos contra instalaciones escolares al norte de Siria.

Salma, una jovencita de 14 años, de Daraa, contó a Human Rights Watch que las fuerzas gubernamentales habían tirado sobre la escuela en dos oportunidades a mediados del año 2012, mientras recibían sus clases: "Cuando el tanque entró en el recinto, los tiros de las ametralladoras golpeaban contra las paredes de la escuela". nos dijo. "Los alumnos se tiraron a tierra para protegerse. Estuvimos así como media hora u una hora, debajo de nuestras mesas, antes de poder salir y llegar a casa". En esos momentos, no se confirmó ninguna presencia de combatiente de la oposición en dicha escuela.

Las fuerzas gubernamentales y los grupos armados de la oposición ocuparon las escuelas para utilizarlas como puestos de mando, cuarteles, centros de detención o para otros fines militares, poniendo en riesgo la seguridad de los niños, así como el derecho que tienen a la educación, deplora Human Rights Watch.

Las fuerzas gubernamentales han ubicado a tiradores en los techos de al menos dos escuelas, una de ellas funcionando, de la provincia de Damasco. Ambos campos han desplegado sus fuerzas en las escuelas, algunas funcionado, y han transformado esas instalaciones en blancos militares, exponiendo así a niños y a dirigentes escolares a grandes riesgos.

"Las fuerzas gubernamentales, así como los grupos armados de la oposición, tienen la responsabilidad de proteger la vida de los niños y su derecho a la educación" añadió Priyanka Moraparthy. "Al utilizar las escuelas para lograr sus objetivos militares, ponen a los niños en peligro y arruinan sus sueños de futuro".

Antes de la insurrección en Siria, que iniciara en marzo de 2011, cerca del 93 por ciento de los jóvenes en edad escolar estaban inscritos en la enseñanza primaria y el 67 por ciento en el nivel secundario, según el Instituto de Estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Alrededor del 95 por ciento de la población en las edades comprendida de 15 a 24 años sabían leer.

Las Asambleas Locales y otros grupos representantes de la sociedad civil, comenzaron a instalar escuelas improvisadas y establecimientos comunitarios en las zonas donde se habían destruido las escuelas públicas o eran demasiado peligrosas para su funcionamiento normal, lo mismo hicieron en las zonas controladas por la oposición. Esas comunidades abrieron estas escuelas en las mezquitas y en casas privadas, pero no tienen el mobiliario y el material escolar necesario; también carecen de profesores calificados y requieren de un fuerte apoyo y de la colaboración de gobiernos donantes y de las organizaciones humanitarias. Todo esto es indispensable para continuar los programas de estudios, pagar a los educadores y recibir un mayor número de niños.

"El aporte de una ayuda urgente en materia de educación es imprescindible para garantizar que los niños sirios puedan continuar su educación durante el período de tiempo que dure el conflicto", concluyó Priyanka Motaparthy. "Los gobiernos implicados y el Consejo de Seguridad de la ONU, debería hacer todo lo posible para que los niños sirios puedan disfrutar de un servicio educativo donde quiera que sea necesario".

Ver en línea : http://www.e-joussour.net/node/12567

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